Cómo el crecimiento económico se ha vuelto anti-vida

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Vandana Shiva es una científica, filósofa y escritora india. Gracias a su andadura de más de 40 años en pos del activismo, se ha convertido en una representante muy importante del ecofeminismo.

En 1982 creó la Fundación para la Investigación Científica, Tecnológica y Ecológica. Entre las variadas iniciativas que maneja (biodiversidad, compromiso de las mujeres con el movimiento ecologista, regeneración del sentimiento democrático, etc.) destaca el programa Navdanya. Su nombre significa “nueve cultivos” y es una organización revolucionaria constituida por ecologistas y agricultores indios cuya iniciativa principal es el impulso y difusión de la agricultura ecológica a través del apoyo a agricultores locales y el  rescate y conservación de los cultivos que están siendo empujados hacia la extinción.

Vandana_shiva_20070610Actualmente es líder del Foro Internacional sobre la Globalización, así como miembro destacado del movimiento antiglobalización, desde donde lucha activamente contra la política neoliberal de globalización y a favor de los derechos de los pueblos, denunciando que la codicia de las corporaciones usurpan los recursos naturales, como la tierra y el agua, y violan los derechos fundamentales de la gente. En su libro reciente Manifiesto por una democracia de la tierra, Vandana ha propuesto el concepto y la causa de la democracia de la tierra como alternativa al capitalismo.

Para desarrollar su tesis ecofeminista plantea varias ideas como la presentada en el siguiente artículo, originalmente publicado en The Guardian: el desarrollo de otro tipo de herramientas más allá del Producto Interior Bruto (PIB) que evidencien la mejora en el desarrollo de las poblaciones.


La obsesión por el crecimiento ha eclipsado nuestras  preocupaciones por la sostenibilidad, la justicia y la dignidad humana. Pero las personas no son desechables; el valor de la vida no radica en el desarrollo económico. El crecimiento económico oculta la pobreza que genera a través de la destrucción de la naturaleza, que a su vez desemboca en comunidades incapaces de autoabastecerse.”

El crecimiento ilimitado es la fantasía de economistas, empresas y políticos, quienes lo consideran una medida de progreso. Como consecuencia, el producto interior bruto (PIB) —que supuestamente mide la riqueza de las naciones— se ha convertido en la cifra más poderosa y en el concepto más dominante de nuestros tiempos. Sin embargo, el crecimiento económico oculta la pobreza que genera a través de la destrucción de la naturaleza, que a su vez desemboca en comunidades incapaces de autoabastecerse.

El concepto de crecimiento fue propuesto como medida para movilizar los recursos durante la Segunda Guerra Mundial. El PIB se basa en la creación de un límite artificial y ficticio, dando por hecho que producir lo que se consume no es producir. En efecto, el “crecimiento” mide la transformación de la naturaleza en dinero y del patrimonio común en mercancías.

De esta forma, los asombrosos ciclos naturales de renovación del agua y de los nutrientes se clasifican como no productivos. Los campesinos del mundo, que nos proporcionan el 72% de los alimentos, no producen. Las mujeres que cultivan el campo o hacen la mayoría de las tareas domésticas tampoco encajan en este paradigma de crecimiento. Un bosque vivo no contribuye al crecimiento, pero cuando se talan y se venden sus árboles como madera, entonces sí hay crecimiento. Las sociedades y comunidades saludables no contribuyen al crecimiento, pero la enfermedad origina crecimiento a través de la venta de medicamentos patentados, por ejemplo.

Si el agua estuviera disponible como bien común compartido libremente y protegido por todos, habría suficiente para todos. Sin embargo, eso no origina ningún crecimiento. Pero cuando Coca-Cola abre una planta industrial, extrae el agua y rellena botellas de plástico con ella, la economía crece, si bien este crecimiento se basa en la creación de pobreza, tanto para la naturaleza como para las comunidades locales. El agua que se extrae por encima de la capacidad de la naturaleza para renovarse y recargarse genera escasez de agua. Las mujeres se ven obligadas a andar distancias cada vez mayores en busca de agua potable. En la aldea de Plachimada, en Kerala, cuando la distancia que debían recorrer en busca de agua llegó a los 10 km, Mayilamma —una mujer de la comunidad tribal— dijo basta: “No podemos caminar más lejos: la planta de Coca-Cola debe cerrar”. Al final, el movimiento emprendido por las mujeres desembocó en el cierre de la planta industrial.

Del mismo modo, la evolución nos ha regalado la semilla. Los agricultores la han seleccionado, cultivado y diversificado; es la base de la producción alimentaria. Una semilla que se renueva a sí misma y se multiplica produce, además de alimentos, semillas para la próxima temporada Sin embargo, no se considera que las semillas cultivadas y cuidadas por los agricultores contribuyan al crecimiento. Originan y renuevan vida, pero no producen beneficios. El crecimiento empieza cuando las semillas se modifican, se entrecruzan genéticamente, lo que obliga a los agricultores a comprar más cada temporada.

La naturaleza se empobrece, la biodiversidad se deteriora y un recurso común y gratuito se transforma en una mercancía patentada. La compra anual de semillas supone el endeudamiento asegurado para los campesinos pobres de la India. Desde la instalación de los monopolios de semillas, la deuda de los agricultores ha aumentado. Más de 270.000 agricultores indios atrapados en la trampa de la deuda se han suicidado desde el año 1995.

El modelo dominante de desarrollo económico se ha vuelto anti-vida. Cuando las economías se miden exclusivamente en términos de flujo monetario, los ricos se hacen más ricos y los pobres, más pobres. Y aunque el rico sea rico a nivel monetario, es también pobre en el sentido más amplio de lo que significa ser humano.”

La pobreza también se extiende cuando los sistemas públicos se privatizan. La privatización del agua, la electricidad, la sanidad y la educación sí genera crecimiento mediante beneficios. Pero también origina pobreza al obligar a las personas a gastar grandes cantidades de dinero en bienes y servicios que estaban a su alcance a precios razonables como bien común. Cuando todos los aspectos de la vida se comercializan y mercantilizan, la vida se encarece y la gente se vuelve más pobre.

Tanto la ecología como la economía surgen de la misma raíz: “oikos”, palabra griega que significa casa. Cuando la economía se centraba en lo doméstico, reconocía y respetaba sus cimientos basados en los recursos naturales y los límites de la renovación ecológica. Se centraba en satisfacer las necesidades humanas básicas dentro de esos límites. La economía basada en el hogar también era gestionada por la mujer. Hoy en día, la economía es algo ajeno y opuesto a los procesos ecológicos y las necesidades humanas. Mientras la destrucción de la naturaleza se justifica en aras de la creación de crecimiento, aumentan la pobreza y la expropiación. Al mismo tiempo que insostenible, es también económicamente injusto.

El modelo dominante de desarrollo económico se ha vuelto anti-vida. Cuando las economías se miden exclusivamente en términos de flujo monetario, los ricos se hacen más ricos y los pobres, más pobres. Y aunque el rico sea rico a nivel monetario, es también pobre en el sentido más amplio de lo que significa ser humano.

Mientras tanto, las exigencias del actual modelo económico están derivando en guerras por recursos como el petróleo, el agua y la comida. El desarrollo insostenible implica tres niveles de violencia: el primero es la violencia contra la tierra, que se manifiesta como crisis ecológica; el segundo es la violencia contra las personas, que se refleja en pobreza, indigencia y desplazamientos; y el tercero es la violencia de las guerras y los conflictos, cuando los poderosos echan mano a recursos que se encuentran en otras comunidades y países para saciar sus apetitos ilimitados.

El aumento del flujo monetario en función del PIB se ha desvinculado del valor real, pero aquellos que acumulan recursos financieros pueden reclamar los recursos reales de la gente: sus tierras, su agua, sus bosques y sus semillas. Esta sed les lleva a  saquear la última gota de agua y el último centímetro de tierra del planeta. No se trata del fin de la pobreza. Es el fin de los derechos humanos y la justicia.

Los premios Nobel de economía Joseph Stiglitz y Amarty Sen han admitido que el PIB no refleja la condición humana e instado a la creación de diferentes herramientas que midan el bienestar de las naciones. Esa es la razón por la que países como Bután han adoptado el índice de felicidad nacional bruta en lugar del producto interior bruto para calcular el progreso. Necesitamos crear medidas más allá del PIB y economías más allá del supermercado global para revitalizar la riqueza real. Debemos recordar que la verdadera moneda de la vida es la vida misma.

Artículo traducido por Lara San Mamés y editado por Arianne Sved - Guerrilla Translation!

Imagen de Thierry Ehrmann.

Guanyem Barcelona: Homage to (a viable?) Utopia

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We are living in an exceptional time that demands brave, creative initiatives. If we are able to imagine a different city, we will have the power to transform it.”

“There was a belief in the revolution and the future, a feeling of having suddenly emerged into an era of equality and freedom. Human beings were trying to behave as human beings and not as cogs in the capitalist machine.” This is how George Orwell described the city of Barcelona during the anarchist revolution of 1936 in his classic Homage to Catalonia. A short-lived dream that was soon to be crushed by Franco’s fascist regime.

Almost 80 years later, the City Hall of Barcelona sells a very different dream to the world. An over-developed, highly commercialized Barcelona that has become a theme park for tourists, who blissfully wander the streets of the charming metropolis, unaware of the harsh difficulties many of its citizens are actually going through. The clash between those two Barcelonas is becoming increasingly intolerable, as seen in the recent struggles over the eviction of self-organized community squat/centers such as Can Vies, among others.

However, that spirit Orwell once sensed in Barcelona never really died. The Spanish revolutionaries of today may not be fighting fascism with weapons, but they are fighting neoliberalism with real democracy. That’s what the 15-M movement is all about, a movement that is now evolving into various efforts to take people’s assemblies from the streets to the political institutions. At a national level, the most relevant are Movimiento por la Democracia, Partido X and Podemos, whose front man Pablo Iglesias was chosen by the Confederal Group of the United Left (GUE) as a candidate for the Presidency of the European Parliament, no less! Catalonia also has its own bottom-up political organizations, such as Procés Constituent (with its charismatic leader, Teresa Forcades) and CUP, which already has three representatives in the Catalan Parliament.

And now comes a new call for a democratic revolution from Barcelona itself, by way of a platform named Guanyem Barcelona [Let’s Win Barcelona], launched by a group of the city’s intellectuals, cultural workers and activists. Among the latter is Ada Colau, who is well known in Spain as the spokeswoman for PAH, a countrywide movement that aids victims of home evictions by banks. Even though Guanyem Barcelona’s aim is to win the next municipal elections, set for May 2015, it is not a political party as such. Rather, it’s an invitation to existing social movements and political organizations as well as regular citizens to converge around four fundamental objectives:

1. To guarantee basic rights and a decent life for all.

2. To foster an economy that prioritizes social and environmental justice.

3. To democratize institutions and allow people to decide what kind of city they want to live in.

4. To meet an ethical commitment towards citizens.

Here is our English translation of the inspiring Let’s Win Barcelona manifesto (also shown on the Guanyem Barcelona website):


We are living in a time of deep changes. Taking advantage of the economic crisis, the financial powers have launched an open offensive against the social rights and conquests of the majority of the population. However, the longing for real democracy is becoming stronger and stronger in the streets, in town squares, online and also in the ballot boxes.

Over the past few years, numerous citizen movements and initiatives have denounced the scam we are being subjected to and have demonstrated the inability of old-school politics to respond to people’s needs. But these initiatives have often come up against the arrogance of the elites, who feel immune, who won’t correct their mistakes, and who now want to impose a second Transición so that nothing changes.

We cannot afford another institutional blockade from above that leaves us without a future. We need to strengthen, more than ever, the social fabric and the spaces for citizens to self-organize. But the time has also come to take back the institutions and put them to work for the majority and the common well-being.

In order to prove that we can do things differently, we need to proceed step by step. And the first step is to begin with that which is closest to us: the municipal sphere, our city, our neighbourhoods.

Barcelona is a decisive place to promote this much-needed democratic rebellion. First of all, because it already has an associative and activist network that is capable of carrying out ambitious projects for change. And secondly, because a democratic rebellion in Barcelona would not just be a merely local phenomenon. It would connect with many other related grassroots efforts to break away from the current political and financial system. In Catalonia, in Spain as a whole, and in Europe.

Because we believe in the right to choose, we want to choose, here and now, what the Barcelona we need and yearn for should look like.

We want a city that fosters the honesty of those who govern it and prevents a mafia-like collusion between politics and money. We must end the accumulation of political positions, limit salaries and terms, advance transparent agendas, and establish efficient mechanisms to control public officials. We want a new ethical contract between citizens and representatives.

We need to find a way to stop and reverse the insulting inequalities that have developed in recent years. We want a city without home evictions or malnutrition, where people aren’t condemned to live in darkness or to put up with abusive increases in the price of public transport. Access to housing, education, healthcare and a basic income should be guaranteed rights for all, not privileges that only a few can afford.

We want a genuine metropolitan democracy, which obligates political representatives to lead while obeying. A decentralized democracy with direct elections of each district’s councilmen and -women, with social oversight of its budgets, where citizens help to make joint, legitimated decisions through proposals and binding referendums.

We need a Barcelona that is welcoming but also willing to stand up to powerful lobbies from the financial, real estate and tourism sectors. We need institutions that promote a social economy and the creation of sustainable jobs. Public contracts must meet social justice and environmental criteria.

We do not want a city that sells its urban heritage to the highest bidder. We want institutions that recover the democratic control over its water supply, that implement fiscal measures and city planning that put an end to land speculation and promote environmentally sustainable energy and transport policies.

Many of these initiatives are supported, and have been for some time, by social, neighbourhood and union movements as well as by various political organizations. But we won’t be able to carry them out without the involvement of broad sectors of society.

Rescuing democracy from the powers that have kidnapped it is a difficult and ambitious, yet thrilling, challenge. It requires creating new tools for social coordination and political intervention, where organized citizens and those who are beginning to mobilize can meet. Both people who have been fighting for some time and those who feel cheated but are longing to become excited about a common project.

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People signing the Guanyem Manifesto.

That is why we are launching this civic platform. To build a joint candidacy that represents the majority, with the aim to win. A candidacy that inspires enthusiasm, that is present in neighbourhoods, at workplaces, in the cultural community, and that allows us to transform institutions to serve the people.

We don’t want a coalition or a mere combination of political parties. We want to stay away from the old party logic and build new realms that, while respecting each organization’s identity, transcend the arithmetic sum of the parts involved. We believe that our city meets the necessary conditions to make it possible.

There is no magic formula to solve the difficulties we will come up against on the way. We will have to ask questions as we move forward, and we shouldn’t be afraid to do so. Our most successful experiences show us that, if we organize around specific objectives and practices, we can reach goals that may have seemed impossible.

Despite the harshness of the financial crisis, a historic opportunity has cracked open, which we cannot and will not fail to seize. We are living in an exceptional time that demands brave, creative initiatives. If we are able to imagine a different city, we will have the power to transform it.

We invite you to discuss this together on June 26th. For us, for those who tried before us and for those who are yet to come. It’s time to prove that it is possible to build a different city. It’s time to win Barcelona.


The much anticipated June 26th meeting was in fact a resounding success. About 2000 people of all ages and walks of life attended, overflowing both the main hall and the overflow area with hope and enthusiasm. Representatives of the above-mentioned social movements and political parties were also present. And not just those from Catalonia. Even top members of Podemos travelled from Madrid to Barcelona for the occasion, a sign that this initiative may well encourage other Spanish towns and cities to follow a similar path for their own upcoming local elections.

One of the most applauded lines in Ada Colau’s empowering speech was her vision of converting Barcelona’s beautiful concert hall El Palau de la Música (a symbol of modernist architecture that has, sadly, become a symbol of the “mafia-like collusion between politics and money” as well) into a people’s self-organized cultural center. An image reminiscent of when the Barcelona Ritz Hotel restaurant was converted into a communal dining room back in Orwell’s day (see minute 5 of this video).

The term Orwellian has become synonymous with the totalitarian, centralized government the author envisioned in his later novel Nineteen Eighty-Four. But Orwell not only had nightmares. He had dreams, dreams of “equality and freedom”. Don’t we all?

Original article and translation by Arianne Sved – Guerrilla Translation!

Images: Linocut (inspired by Gaudí sculptures on the roof of La Pedrera, Barcelona) by Michael Paragon. Photo by an anonymous member of Guanyem. 

This translation has also been published in Occupy.com

Cooperativismo abierto para la era P2P

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Hoy presentamos un breve texto originalmente publicado en la web de la P2P Foundation por Michel Bauwens (fundador de la Foundation for P2P Alternatives (P2P Foundation), presagiando la visión de un nuevo tipo de cooperativismo acorde con la filosofía P2P. Dado que es el planteamiento con el que estamos forjando nuestra propia estructura cooperativista en Guerrilla Translation, son unas nociones muy especiales para nosotros.


Es cierto que las cooperativas son más democráticas que sus equivalentes capitalistas, basados en la dependencia salarial y la jerarquía interna. Pero las cooperativas que trabajan dentro del mercado capitalista tienden gradualmente hacia una mentalidad competitiva, e incluso si no es así, trabajan para el beneficio de sus propios miembros y no para el bien común.”

El movimiento cooperativo y las empresas cooperativas están en pleno resurgimiento aunque algunos de sus representantes más arraigados estén en declive. Este resurgimiento es propio de los vaivenes del cooperativismo, estrechamente relacionados con los propios vaivenes de la economía capitalista predominante. Tras la crisis sistémica del 2008, hay mucha gente buscando alternativas.

Aun así, no podemos limitarnos a observar los modelos antiguos y recrearlos. Hemos de tener en cuenta las nuevas posibilidades y necesidades de nuestra época, especialmente en relación a las ventajas que aportan las redes digitales.

A continuación, enumeraré varias ideas desde una perspectiva P2P, o entre pares, tal y como las estamos desarrollando en el contexto de la Peer to Peer Foundation.

Empecemos con una crítica de los modelos cooperativos tradicionales:

Es cierto que las cooperativas son más democráticas que sus equivalentes capitalistas, basados en la dependencia salarial y la jerarquía interna. Pero las cooperativas que trabajan dentro del mercado capitalista tienden gradualmente hacia una mentalidad competitiva, y aunque no sea así, trabajan para el beneficio de sus propios miembros y no para el bien común.

En segundo lugar, la gran mayoría de las cooperativas no crean, protegen, ni producen bienes para el procomún. Al igual que sus equivalentes con ánimo de lucro, normalmente trabajan con patentes y copyrights , favoreciendo así el cerco al procomún.

En tercer lugar, algunas cooperativas tienden a encerrarse en sí mismas en torno a su pertenencia nacional o local. Con ello, dejan el campo global libre a las grandes multinacionales con ánimo de lucro.

Tenemos que cambiar estas características, y podemos cambiarlas hoy mismo.

Estas son nuestras propuestas:

1. A diferencia de las empresas con ánimo de lucro, las nuevas cooperativas han de trabajar para el bien común, un requisito que debería figurar en sus propios estatutos y documentos de gobernanza. Esto conlleva que las cooperativas no pueden tener ánimo de lucro, que tienen que trabajar por el bien social y que todo lo anterior debería reflejarse en sus estatutos. Las cooperativas de solidaridad que ya funcionan en regiones como el norte de Italia y Quebec son un paso importante en la buena dirección. El modelo de mercado capitalista actual ignora las externalidades sociales y medioambientales, pasando la responsabilidad de regularizarlas al Estado. En el nuevo modelo de mercado cooperativo, las externalidades están estatutariamente integradas y son legalmente obligatorias.

2. A diferencia de las cooperativas cuyos miembros son las únicas partes interesadas, las nuevas cooperativas abrirán su gestión a múltiples grupos de interés. Esto supone que la condición de “miembro” ha de extenderse a otros tipos de membresía o que se necesitan alternativas al modelo de membresía tradicional, como el nuevo modelo de Fairshares.

3. La innovación más importante dentro del contexto actual es la siguiente: las cooperativas deben (co-)producir bienes para el procomún y estos bienes han de ser de dos tipos:

a. El primer tipo son bienes inmateriales. Es decir, bienes que utilizan licencias abiertas y compartibles, extendiendo así el proceso de innovación cooperativa a toda una comunidad global dispuesta a enriquecerlo mediante sus contribuciones. En la P2P Foundation hemos introducido el concepto de “licencias de reciprocidad basadas en el procomún”. Estas licencias están diseñadas para crear coaliciones de empresas éticas y cooperativas alrededor del procomún que co-producen. Los aspectos clave de estas licencias son: 1) Este procomún permite el uso no comercial 2) Este procomún permite el uso por parte de instituciones orientadas hacia el bien común 3) Este procomún permite el uso por parte de empresas con ánimo de lucro que contribuyen al procomún. La excepción radica en que aquellas empresas con ánimo de lucro que no contribuyen al procomún tendrían que pagar por el uso de la licencia. No se trata de una estrategia para generar ingresos, sino de una manera de introducir la noción de reciprocidad en la economía de mercado. Es decir, su objetivo es el de crear una economía ética, una dinámica de mercado no capitalista.

b. El segundo tipo es la creación de un procomún material. Aquí nos planteamos establecer sistemas de financiación orientados al procomún para, por ejemplo, fabricar maquinaria. Inspirándonos en las propuestas de Dmytri Kleiner, las cooperativas podrían emitir bonos mediante la contribución de todos los miembros de todas las cooperativas que forman parte del sistema, creando así un fondo comunal para la producción. La cooperativa que pide los fondos obtendría la maquinaria sin condiciones, pero los propietarios serían todos los cooperativistas que, con el paso del tiempo, obtendrían una renta básica derivada de los intereses obtenidos a través del fondo.

4. Finalmente, debemos abordar la cuestión del poder político y social a nivel global. Siguiendo la estela de la transnacional Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas, proponemos la creación de filés globales. Una filé es un ecosistema global de empresas para facilitar la sostenibilidad del procomún y de la comunidad que contribuye a él. Funcionaría de la siguiente manera: imaginemos una comunidad global de diseño abierto que produce planos de maquinaria agrícola abierta (o cualquier otro producto o servicio imaginable). Esta maquinaria se fabricaría y se produciría mediante un sistema de micro-fábricas abiertas, distribuidas y situadas cerca de los lugares donde se utilizará la maquinaria. Pero estas micro-cooperativas no funcionarían de manera aislada, relacionándose solo a través de una comunidad global de diseño abierto “orientada hacia lo inmaterial”. Por el contrario, estarían todas conectadas entre sí como partes de una cooperativa global que abarcaría a toda la red de micro-fábricas. Estas filés, interconectadas y globales, serían el germen de una nueva modalidad de poder político social y global representativo de la economía ética. Las coaliciones empresariales éticas y las filés podrían volcarse en la coordinación post-mercantilista de la producción física, adoptando gradualmente prácticas de contabilidad y cadenas de producción abiertas.

En resumen, aunque las cooperativas tradicionales han jugado un papel importante y progresista dentro de la historia de la humanidad, tenemos que actualizar su formato para adaptarlo a la era de las redes mediante la introducción de una orientación P2P y del procomún.

Nuestras recomendaciones para la nueva era de cooperativismo abierto son:

1. Estas cooperativas han de estar estatutariamente (internamente) orientadas al bien común.

2. Estas cooperativas precisan modelos de gobierno que incluyan a todas las partes interesadas.

3. Estas cooperativas necesitan acometer activamente la co-producción de bienes materiales e inmateriales para el procomún.

4. Estas cooperativas han de organizarse social y políticamente de forma global, incluso en el caso de que su producción sea local.

 

Artículo traducido por Stacco Troncoso y editado por María Rodríguez - Guerrilla Translation!

         Imagen “Ayrshire Autumn”de Graeme Law.

A Charter for Democracy

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Movimiento por la Democracia

Whatever happened to the 15-M Movement? Where did Occupy go? Three years after the groundbreaking revolutionary ruptures of 2011, violent repression and media invisibility have relegated these thriving movements to a grey area. The perception seems to shift between mainstream derision and niche-group interest. Occupy’s roots have spread out and sprouted a multitude of initiatives, though perhaps the source inspiration is not always publicly recognized. But in Spain, the popular experience of austerity – the murderous palliative prescribed as a cure for the crisis – and the resulting political movements in reaction have been giving the lie to the mainstream narrative that 15-M is a “has been”.

The movement undeniably lives. Its form has been mutated, re-imagined, distributed, and coalesced into a swarm of activity and hacks to the system. We live here, we see it every day. These initiatives are not as easily seen, defined – or, for that matter, targeted – as a physical occupation may be; yet they permeate the hegemony, creating new possibilities and spaces. You need only look at the recent EU Parliamentary election results to see how Spanish voters have reacted to austerity and debt – and how that reaction contrasted strongly with that of some other European nations. One of the most important evolutions of 15-M is undoubtedly the “Movimiento por la Democracia” (Movement for Democracy).

Unsurprisingly, the Movement is hard to define. It clearly targets the political arena without desiring to become a political party itself. Their “Charter for Democracy” is an inspiring, thorough text on what politics should be. It proposes a politics for the people: squarely grounded in environmental realities and social justice, based on the Commons, defended from corporate interests and neo-liberal dictates. The Charter was written collectively through nearly 30 different workshops throughout Spain held over the span of a year, with the collaboration of some 200 individuals.

As Movimiento por la Democracia expresses, “It isn’t finished. We don’t want it to be finished; we want it to be a living document, in a constant state of discussion and production. We think it’s a good summary of the main demands the citizenry has put on the table over the last few years – our needs and desires. Now we need your help. The Charter can only make sense when shared widely, so it can stir extensive debate. If you find it interesting, we ask you to share it on Social Media, send it by email or get it into people’s hands in a thousand different ways. We ask you to comment on it, debate it, refute and if you like it, make it yours”.

To that end, we’re proud to present the Charter for Democracy in English for the first time, complete with its beautiful original illustrations by Clismón. Our role in this translation was something like post-production. We took the time to bring it together, polish and clarify it, to do service to the volunteer labor that went into the translation (see below for full credits). It’s serious reading, and essential reading for anyone passionate about true democracy and commons-based governance. As they say, please read it and, if you want to, make it yours.

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A CHARTER FOR DEMOCRACY

This Charter was born of a deep malaise: lack of prospects, mass unemployment, cuts in social rights and benefits, evictions, political and financial corruption, dismantling of public services. It was drafted in reaction to the social majority’s growing lack of confidence in the promises of a political system devoid of legitimacy and the ability to listen.

The two-party system, widespread corruption, the financial dictatorship imposed by austerity policies and the destruction of public goods have dealt the final blow to a democracy long suffering from its own limits. These limits were already present in the 1978 Constitution. They can be summarized as a political framework that neither protects society from the concentration of power in the hands of the financial groups, nor from the consolidation of a non-representative political class. This political framework has established a system which is hardly open to citizen participation, and unable to construct a new system of collective rights for our protection and common development. This is evident in the fact that, despite some very significant public demonstrations, the demands of the vast majority of the population have repeatedly been ignored.

Faced with this institutional stonewalling and the growing separation between the rulers and the ruled, it seems there’s only one way out: a deep expansion of democracy based on citizen control over political and economic power. Surely, since what’s left of democracy is constantly shrinking and attempts at internal reform would only mean repeating the same mistakes, we must take a chance on changing the rules of the game – a democratic change, geared toward returning to society the effective decision-making ability over all which concerns it.

Chaos and dictatorship are not the only alternatives to the current democracy. A democracy created among all people is possible – a democracy not reduced to merely voting, but founded on participation, citizen control and equal rights.

This Charter emerged from the desire to contribute to this process of democratization. In this sense, it contributes from a place of joy, from the energy of citizen mobilizations, from politics happening outside political parties, speaking in first person plural and trying to build a life worth living for everyone. No doubt the impetus is democracy itself. People have the ability to invent other forms of governing themselves and living together. This text was created with the assurance that today’s struggles are the basis of the coming democracy.

As this is a proposal of democratization, this Charter is presented as an unfinished, long-term construction project, openly inviting anyone to participate. This charter isn’t meant to be a political program or an exhaustive catalogue of rights, nor does it pretend to be a static State model. Given our investment in democratization, it simply points towards the basic, necessary elements needed to reconstruct a new institutional model that is open to the collective needs, proposals and capacity for self-governance that has recently found its voice throughout streets, squares and networks. Seen this way, the participative, deliberative process we yearn for matters as much as its content, which should always be a faithful reflection of the proposals and aspirations of the citizenry.

In essence, this Charter calls for opening a new process of debate, leading to a political and economic restructuring to guarantee life, dignity and democracy. It’s presented here as a contribution towards establishing a new social contract, a process of democratic reform in which the people — the “anyones”— are the true protagonists.

It’s time for the citizens to appropriate public institutions and resources, in order to ensure their defense, control and fair distribution. In the public squares and networks, we’ve learned something simple and conclusive which will forever change our way of being in the world. We’ve learned that yes, we can.

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Rights and Guarantees

A democracy worthy of the name requires universal recognition of a wide constellation of rights related to all areas of public life and social reproduction. The decline in access to benefits and social services, the plundering by the financial dictatorship, and the dismantling of public welfare systems by austerity policies in recent decades have all significantly undermined the means of effectively exercising these rights. Similarly, access to many of these rights is conditional upon nationality and employment status, which has ended up producing major exclusion. Moreover, the subordinate nature of social rights in the current Constitution has not allowed sufficient development of certain fundamental issues such as housing, employment and income.

In short, both the inherent limits of the current system and the impotence of the Spanish political regime in protecting the most basic of rights are strong enough reasons for the creation of a new institutional system of rights and guarantees that enable caring, the development of our lives, and access to political life.

This Charter puts forward a common starting point for defining a new system of rights. Today, these rights have arisen from the demands and struggles of society itself, and expressed through its multiple forms of organization and participation; as such they are the highest expression of the act of democracy.

These rights redefine social relations, the production and distribution of wealth, and relations between nation-states according to a concept of the human being as a subject with the right to autonomy, but still in deep interdependence with the common space s/he inhabits. To this extent, these rights oppose being characterized as merely individual attributions. These rights must be recognized from both a universal as well as a singular dimension.

In order to guarantee these rights, we require an institutional framework that recognizes and promotes access to an active and democratic political life, and the recognition of the right to collective and direct participation as a real opportunity for the expression of the citizens’ desire to decide on everything which significantly affects the community. This framework should also be fully inclusive; one that accepts that we live in a global world, and acknowledges people’s right to migrate and/or settle where they see fit, in order to live life fully. A framework that could safeguard a life – our own – which, being interdependent, requires protection. This would comprise institutions specifically designed to ensure social reproduction, while neither delegating care labor to particular social groups nor permitting the privatization of that labor. A framework which also guarantees and extends all the rights already recognized in existing frameworks, constitutions and declarations of human rights, and which also recognizes the environment wherein life takes place as a rights-holder that should be carefully defended. This framework must, in the end, recognize society as a source of rights, therefore it must be considered open and under constant construction.

The basic principles which inspire a new, robust Bill of Rights with a guarantee of institutional means are:

  • Universality. All residents will have the same consideration and access to resources that guarantee the effective exercise of their rights.
  • Singularity: Recognizing that there are realities, forms of organization and a diversity of needs, different types of rights must be taken into account, including specific forms of recognition as well as human resources and economic requirements, to the extent that we must preserve such diversity.
  • No regression. Public authorities are not entitled, once these rights are recognized, to interpret them restrictively or to reduce them.
  • Equality. Given that all rights — civil, political and social — are fundamental to the development of people’s lives, the relationship among them must be protected and cared for with the same constitutional and legal guarantees.
  • Multi-institutional and democratic guarantee. Rights should not only be guaranteed by jurisdictional means but also through citizen participation and extra‑institutional organisms created by the persons entitled to the rights themselves. The social participation in the recognition, extension and guarantee of rights through the institutions of direct election and citizen intervention procedures must be explicitly admitted.
  • Financial sufficiency. The development of these rights must be ensured with the necessary economic means. These means will be provided by fiscal reform measures established in the following paragraphs of this Charter.

Finally, it is understood that a subject of rights is also a subject of responsibilities, insofar as she or he is part of a community built around a common project. These responsibilities extend to the environment we inhabit, and include accepting the responsibility to care for it, protect it and enable its reproduction, and in doing so, our own. Such responsibility involves all citizens, but is distributed according to the differences of wealth and ability. Carta_por_la_Democracia_1pag-12red (1)

Political Democracy

The crisis has shown that the decisions of the political class are increasingly controlled by financial interests, and therefore, that democratic Government is conditioned by private enterprise. This situation has lasting repercussions, having provoked a major crisis of legitimacy and representation, aggravated by a state of continued corruption and underscoring the serious lack of existing democratic control.

In any case, the limits of the political system are not recent; rather, they’re structural. These problems can be summed up as: bipartisanship; one-party government in most autonomous communities; difficulty creating new political options; media monopolies; and, especially, the enormous legal difficulties in reforming a Constitution which, moreover, has never been approved by most of the current population.

This is compounded by the fact that political parties – the major players in political life – have turned into a self-serving class, primarily geared towards its own propagation. Without a doubt, institutional obstacles to direct participation hamper the imagination and formation of a political framework founded upon the direct involvement of ordinary people in public affairs..

The decline of the current democracy manifests itself in neglecting the demands of different sectors of society, thus magnifying the distance between legislated policies and what the people say they need. This growing gap between the rulers and the ruled results in the democratic deficit of a system that has prioritized governability over representation and respect for minorities.

The limits of the current democratic system cannot be resolved from the same position from which they arose. Therefore, in order to establish a true democracy, an overhaul is needed.

This Charter advocates a form of democracy capable of returning decision-making power concerning the fundamental aspects of life back to the population. A democracy based on participation in social and political life, one which enables joint decisions on how we want to live. It is, therefore, a wager on a new political agreement built in an open way and with the active participation of citizens. A new agreement based on the recognition of society’s capacity to organize, create institutions, and self-govern.

The construction of this democracy requires a series of agile, effective, and transparent mechanisms articulated on different levels and geared towards both deepening direct participation and the control of delegation, via representation, as deemed appropriate.

Some actions that could give shape to a new democratic political system are as follows:

1. Democratization of public authorities

  • Control of representation. Revocable mandates by a social majority and absolute transparency both in public accounts and the actions of the various organs of Government. Tightening of controls and penalties related to corruption, and the development of independent supervisory authorities with competence over different public institutions. Economic and temporal limits on political appointments: salary caps; an incompatibility regime before, during and after the appointment; and effective limits on the duration of the mandate.
  • Democratization of the internal functioning of the parties. Transparency in party financing, clearly democratic internal statutes, and autonomy of the vote of representatives to ensure the internal plurality of organizations.
  • Reform of the electoral representation system. Removing privileges accorded to parties in the assignation of representatives; modification of lists system; eliminating minimum quota of proportionality; mechanisms of recognition and respect of minorities, as well as balance between the different territories.
  • These mechanisms for democratization, openness and citizen control will be extended to other areas of collective representation, such as social and labor organizations, as well as the media, given their relevance in public life.

2. Recognition and extension of the ways of participation and direct democracy

  • Recognition and expansion of direct democracy tools, such as popular legislative initiatives, referendums and virtual tools of participation.
  • Recognition of citizen control instruments in all areas of the main branches of government, as well as on public accounts. The recognition of such instruments requires transparency laws and the development of flexible mechanisms for public hearing. Recognition of other social organizations acting as control mechanisms or political representatives.
  • Developing mechanisms for collective deliberation: Favoring the development of methodologies for democratic deliberation, both virtual and analog, that promote shared decision making. These mechanisms will be essential in the development of new legislations and their budgets.
  • Extension of the mechanisms enabling direct participation at all administrative levels, and management of public goods and common assets such as school boards, health councils, labor councils as well as local, regional and inter-regional councils.

3. Recognition of popular constituent power as the ultimate source of the constitution and the powers of the State

  • Promotion of a model of open constitutionalism which allows reformation of constitutional standards from below, prevents foreseeable constitutional stonewalling, enables citizen reform initiatives and promotes permanent deliberation.
  • The autonomous, independent forging of institutions for the self-regulation and development of rights generated by the social structure itself will be recognized and favored.

A mature political democracy will not only allow for the real and effective separation of the different powers of the state, but also for direct citizen control of the latter. According to this charter, the judiciary, state police, and security forces will also be subject to the same requisites of transparency, democratization and citizen control. Its ranking heads shall not be chosen by political representatives but directly by the citizenry itself.

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Economic Democracy

A democratic society cannot be conceived without the guarantee of the necessary material support for the development of a dignified and politically active life. A democratic society without a fairer distribution of wealth cannot be conceived.

The high unemployment figures, the widespread insecurity, the spiral of evictions, the debt slavery condemning a large part of the population, the privatization of public services, the enormous concentration of wealth and the subordination of public economies to banking interests all point in the opposite direction: inequality and economic subordination of the many (99%) to a few (1%).

The current democracy as well as the constitutional guarantees on which it is based have been completely ineffective in avoiding this situation. None of the mechanisms set out in the Constitution of 1978 – social rights, labor rights, public initiatives in the economic sphere and the subordination of the wealth to the social interest, among others – have been able to protect society from economic and financial interests. Neo-liberal policies have prevailed above any other criteria, including the common good. This despoilment is most evident now, in the midst of the crisis.

This Charter intends to recover the social resources which have been privatized and concentrated into a few hands, in order to make them available for a real democratic process. Thus, the framework proposed by austerity politics will not be accepted. Never before has there been so much wealth, but rarely has this been distributed so poorly and under such undemocratic and unfair criteria. Therefore, a full review of the functions of economic policies is required, in order to prioritize of the welfare of the population over private, financial and corporate profit. A real, and not just formal, recognition that the laws of the market must always be subsumed to the social functions of the economy is essential.

With the aim of promoting economic democracy, this charter considers five basic pillars:

1. Financial democracy

Financial wealth will be considered as a common resource, upon which the citizenship must have the capacity and ability to influence. “Who regulates are the people, not the market” is the maxim that inspired this point. To do so, procedures will be established for democratic decision making on the debt contracted during recent years, as well as on financial and real estate assets in public hands derived from the restructuring of financial markets and the banking sector. To this end, the following measures are proposed:

  • Citizen Debt Audit. This proposal allows distinction between those debts which are legitimate and those which are not. This audit will be articulated as a social process of democratic and financial education, whereby citizens may acquire greater capacity for decision making and control over the financial economy.
  • Creation of public utility institutions, with financial and real estate assets resulting from successive restructuring. These institutions, under strict democratic control, will serve the promotion of economic equality and social development.

2. Tax reform

The object of the reform entails the promotion of a broad redistribution of expenditures and benefits, so that a formal equality is also a guaranteed real material equitability with access to common and public goods.

  • Major proposals: the restoration of the principles of proportionality and escalation for both labor income and corporate profits; the implementation of new taxes on financial transactions and higher taxes on capital income; the decrease of indirect and consumption taxes, and prosecution of tax fraud. Tax reform will be based on a criteria of equality and equal tax treatment, as well as territorial solidarity.

3. Common and public goods

Privatization processes have shown that public administrations have not protected public resources against attempts at appropriation by private interests. The social recovery of these goods, as well as the democratization of their management, must guarantee their accessibility by the population as a whole.

  • All goods and basic infrastructure needed for the reproduction of life, political participation and the normal function of the economy will have the status of public-common goods. These public-common goods shall include: education, health, housing, security, transportation, information, and justice; important natural resources including water, atmosphere, soil, oceans, coasts, rivers and riverbanks, forests and natural areas of ecological and aesthetic importance; and major roads, highways, interchanges, railway infrastructure, ports, and the like.
  • Strategic resources and sectors of the economy, such as communications, energy, or mineral resources, will be reverted to a condition of public–common resources. The administration of those resources will be subject to a strict public and democratic control.  This will effectively reverse the tendency towards privatization that has been promoted in the last decades.
  • Public-common assets shall neither be alienated nor sold by public administrations. Being public-common property, they are considered the property of all persons residing in the Spanish State.
  • Public-common assets shall be managed in a democratic way, regulated and governed both by mechanisms of citizen participation and expert communities required for each case.

4. Promotion of the Social Economy and Democracy in Economic Relations

This Charter promotes citizen participation in business-related decision-making processes, especially in matters which could be crucial to the common interest. In addition, economic activity will be subordinated to criteria of integral profitability, i.e. social, environmental and economic.

  • It encourages the development of a new business model based on the principles of the social economy, cooperativism, and respect for the environment.
  • All companies should progressively organize around the following principles: equity, respect for the environment, transparency, and sustainable development. Equally, controls over wage distribution in companies will be observed, forestalling the present model of speculative accumulation and extravagant salaries, while rigorously vetoing the increase of precarious labor.
  • The fundamental principles of labor rights will be observed: the right to work freely or in exchange for just compensation; the protection of workers in situations of dependence; the right to rest and to retire; the right to autonomy and to dignified lives independent of wage labor, along with the right to strike, to form unions and to freely associate and assemble.

5. The expansion of social protection, the recognition of common resources, and the right to a dignified life

Our current system of Social Security is principally funded by income tax contributions and is only inclusive according to criteria of national legal identity. In a globalised context, where employment is scarce and non-remunerated work is seen as essential to the production of wealth, migration has become an elemental necessity for an impoverished population. As such, the prior bases of our system of social protection have proven to be increasingly inefficient and less inclusive.

An expansion of the pension system to comply with just and sufficient standards is required. Another requirement is an expansion of the support mechanisms and infrastructures for collective caretaking, which presently falls almost exclusively on families (particularly, women). Child-rearing duties are a collective responsibility with the following two requirements: the necessary budgetary development and allocation, and the creation of common infrastructures.

The production of non-GDP quantified wealth (in areas such as research, study, cultural, informational or communicative production) shall also be acknowledged through mechanisms for the recognition of all such non-remunerated wealth (such as a Basic Income), along with the creation of all the necessary infrastructures for the development of such mechanisms.

This new system of guarantees will be financed by the proposed measures for fiscal reform, especially through the taxation of financial profit and its circulation, while also reducing the proportion of income tax.

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Territorial Democracy

The current financial and economic crisis has shown the weakening of democracy at every level, as well as the fragility of territorial wealth-sharing mechanisms. The dictates of financial governance through austerity policies have established an extraordinary geography of inequality, plunging some countries and regions into the economic and social abyss.

The result is an important territorial split opening up both at the European level and in the Spanish state. In Europe, the absence of democratic intervention mechanisms and the crisis of sovereign debt have created a growing rift between a protected center and an increasingly impoverished periphery. In the Spanish state, the heavy indebtedness of municipalities and regions is leading to the dismantling of social protection systems and the sale of many public goods.

Both cases show a growing loss of territorial solidarity and the legitimacy of government institutions. This threatens a collapse that can only be addressed through a complete institutional reorganization based on democracy and territorial stewardship.

This charter invites discussion for a new territorial agreement at all levels, based on a radically democratic model. It is based on the assumption that decisions about the management of resources and services should be developed at the minimum level of the territorial unit, and forms of the distribution of wealth must be organized within the larger Commons to ensure equity between the territories.

In this way, it is intended to minimize the inequalities between them, compensating for the inequalities generated by models of territorial jurisdiction.

The new territorial agreement model shall be the result of democratic consultation and cooperation among the various territorial units. It should acknowledge the widest possible plurality, and build itself up from its residents’ right to democratically decide on their belonging or not to the different territorial units.

Territorial Democracy will be based on the following principles.

  • Joint responsibility and equality. Membership in the political association involves the acceptance of certain rules and communal constitutions, as well as the acceptance of a taxation system and a communal budget sufficient to correct social and territorial inequality. The new tax system shall be based on progressiveness and fiscal equity.
  • Subsidiarity. The management of resources and services as well as decisions on matters of public interest must be reduced to the minimum territorial unit in which it is most accessible to those residents responsible for such management or decisions. All services that can be better managed at smaller territorial scales will be managed at this level.
  • Financial autonomy and sufficiency. Each territorial unit must have an appropriate budget for the provision of those services for which it is responsible. This budget will be autonomously administered by the democratically managed citizen organisms established for this purpose. Moreover, this budget will not only be guaranteed by its binding resources, but additionally by territorial compensation mechanisms established at different territorial scales. Autonomy in the management of said budget does not exempt those territorial units from the provision of certain services and fiscal obligations to the supra-territorial treasury.

The institutional development of the different territorial scales will be carried out starting from the following principles:

1. Deepening of political democracy: self-government

  • To reclaim and develop all areas of participation and decision at every scale, building on the aforementioned formulas: the democratization of public powers and the extension of citizen participation and direct democracy mechanisms.
  • In accordance with the subsidiarity principle there shall be an inclination, whenever the scale of the processes and resources involved allows, toward developing local and direct democracy at a scale closest to the people, i.e., local governments and towns.
  • The democratic re-founding process is proposed not only at the Spanish State level, but also for the rest of the territorial scales.

2. Acknowledgement of the different scales and territorial realities and solidarity among them

  • The forms of political union which may result from these democratization processes shall take as their aim the rejection of the current forms of territorial competition, as well as wealth redistribution at all levels; from the supra state levels, to those which are immediate to people, such as townships.
  • European Union. The establishment of real fiscal, budgetary and banking cohesion directed at the practical elimination of the growing economic and social inequalities between countries, as well as of the controlling interests of the financial sector.
  • The Spanish State, the current autonomous communities and whichever territorial entities that shall arise from the territorial constitution processes. The principle of fiscal equity shall be accepted, the existence of a joint budget, and the wealth redistribution according to the equitable methods of the territorial distribution.
  • Municipalities. Financing and budgets, besides being subject to strict citizen control, will be guaranteed by distributive mechanisms accorded at the highest scales (regional, state-level and European Union) so as not to be dependent on property and land speculation.

3. The European scale of the process

  • In the European sphere, a new constitution shall guarantee all the fundamental rights for every part of the Union, the political participation possibilities, the share-out conditions and the distribution of wealth, and a thoroughly democratic political structure.
  • In the case that these minimums would not be guaranteed by the European Union, the various comprising territories could develop new territorial alliances from their own constituent political processes, in order to guarantee the previously mentioned principles and therefore their own collective survival.

*↩

This translation has also been republished in:

 


Guerrilla Translation/Related:Overcoming the Shock Doctrine/ Soy PúblicaIntegral Revolution/ Enric DuranPhyles and the new communalism/ David de Ugarte & Carla Boserman

 

Compartir: Acción directa para una nueva economía

Hoy nos complace poder compartir este artículo, originalmente publicado en STIR Magazine, de la periodista y activista estadounidense Mira Luna, que actualmente trabaja como directora de organización y escritora para la revista Shareable, cubriendo todo lo relacionado con la economía popular y colaborativa. Con la experiencia de haber fundado, dirigido y coordinado, a lo largo de los años, un buen número de talleres y proyectos comunitarios (mercados gratuitos, intercambios de habilidades, bancos de tiempo, presupuestos participativos, etc.), analiza aquí, de forma breve, las distintas utilidades y repercusiones de algo tan sencillo como compartir y cómo esta forma de acción directa podría estimular una nueva economía.


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Si la codicia es uno de los principales atributos de la actual economía moribunda, el compartir es un elemento clave en el diseño o ADN de la nueva economía. En vez de una economía de goteo vertical gestionada por políticos y legisladores, ahora hay una nueva generación que se divierte construyendo la nueva economía, desde abajo, a través de proyectos colaborativos.”

Empecé mi recorrido como activista trabajando en asuntos políticos, del tipo que hacen hervir la sangre. Viví en carnes propias los intentos, por parte del gobierno y ciertas empresas, de envenenar el mayor acuífero de Estados Unidos con desechos radioactivos. Luchamos en frentes sumamente importantes y ganamos algunas batallas temporalmente, pero a menudo las perdíamos más adelante cuando estábamos despistados o carecíamos de organización. Luego, mientras trabajaba en legislación estatal y política local, me di cuenta rápidamente de que, con frecuencia, las victorias son cuestión de suerte: cuando le plantas cara a los intereses comerciales, el juego del dinero casi siempre está a su favor. Esto lleva a un sentimiento creciente de desempoderamiento dentro de nuestro sistema político, algo indudablemente realista pero que no deja de ser una profecía que se cumple a sí misma.

Está claro que el sistema está roto y hay que cambiar las normas del juego: necesitamos un nuevo plan operativo para la economía y una nueva infraestructura y cultura empresarial que lo apoyen. Después del colapso financiero de 2008 el panorama empezó a cambiar con la aparición [en EE UU] del movimiento Occupy y la creación de una economía propia por parte de un número cada vez mayor de jóvenes, basándose en la ética del “hazlo tú mismo” (o, para ser más precisos, “hagámoslo juntos”), y en compartir lo que tienen (materiales) y lo que saben (conocimientos) con sus colegas, entre iguales. Si la codicia es uno de los principales atributos de la actual economía moribunda, el compartir es un elemento clave en el diseño o ADN de la nueva economía. En vez de una economía de goteo vertical gestionada por políticos y legisladores, ahora hay una nueva generación que se divierte construyendo la nueva economía, desde abajo, a través de proyectos colaborativos.

Puede que la idea de compartir suene un tanto light como estrategia de cambio social, pero tiene un atractivo muy amplio y presenta la ventaja de trascender los límites de la política tradicional. La idea de compartir ya se impartía como un principio moral básico en la guardería, cuando, siendo niños, nos peleábamos por los juguetes; incluso Dios nos pidió en la Biblia, una y otra vez, que compartiéramos, nombrando la avaricia como uno de los siete pecados mortales. Es muy difícil argumentar en contra de la idea de compartir, incluso en una cultura basada en la competencia y la economía de libre mercado; y si lo haces, quedas como un avaricioso, sin más.

Otro aspecto preponderante de compartir es el hecho de que muchas de sus manifestaciones, como son los jardines comunitarios, las viviendas cooperativas, las escuelas gratuitas, los colectivos de cuidado infantil, las clínicas de acupuntura comunitarias o los bancos de semillas o herramientas, suelen abordar mejor la jerarquía de las necesidades humanas de Abraham Maslow que las formas de gratificación altruistas y de acción retardada generalmente presentes en el activismo convencional. Esto hace que compartir sea a la vez más atractivo y más sostenible, especialmente para la endeudada y económicamente precaria “Generación Y”. Compartir te puede ayudar a satisfacer tus necesidades físicas en cuanto a comida, vivienda y transporte, como también tus necesidades de seguridad económica y emocional, relaciones afectivas, autoestima, autorrealización y creatividad. También puede colaborar a reducir drásticamente tus costes de vida y los de otras personas, lo que significa que nos volvemos menos dependientes de unos empleos que operan en contra de nuestros principios.

¿Cómo podemos usar los intercambios alternativos para hacer posible la realización de proyectos, cuando estos estén respaldados por el trabajo y la confianza de la comunidad, en lugar del dinero?”

Compartir también es una forma de acción directa: en muchos casos, no requiere tener que pedirle a un representante político que haga algo por nosotros, y esperar que algún día ocurra; lo haces y ya está. Es algo más complicado si lo que te propones es, por ejemplo, conseguir que tu ciudad o universidad apoye una iniciativa de cierta envergadura, como un programa de bicicletas compartidas. Incluso entonces, es un concepto que se vende por sí solo: ahorras dinero y otros recursos, proteges el medio ambiente y sirves mejor a tus votantes. ¿Quién puede discutir con eso?

Compartir puede ser una herramienta que permita llevar a cabo otros proyectos comunitarios o campañas políticas. La disminución de los recursos económicos destinados al cambio social, tanto por parte de las fundaciones como de los donantes —simplemente no hay suficientes dólares de origen filántropo para cubrirlo todo—, nos obliga a ser más ingeniosos. Tenemos que pararnos a pensar y preguntarnos: “¿Cómo podemos hacer esto sin dinero?”. En casos como este, compartir puede ser la inspiración que nos lleve a resolver los problemas de forma creativa. También deberíamos preguntarnos: “¿Qué recursos tienen nuestros aliados, y qué recursos tenemos nosotros que podamos compartir con ellos? ¿Cómo podemos usar los intercambios alternativos para hacer posible la realización de proyectos, cuando estos estén respaldados por el trabajo y la confianza de la comunidad, en lugar del dinero?”. Esta es una estrategia que fue utilizada extensamente durante la Gran Depresión y que hoy en día está experimentando un renacimiento innovador. ¿Cómo podemos hacer que el dinero limitado del que disponemos dé más de sí por medio del trabajo cooperativo, el software de código abierto, el trueque de servicios, el intercambio de los recursos que nos sobran —el espacio, por ejemplo—, la propiedad colectiva o el pedir prestado, y no por medio de la adquisición individual de bienes costosos? Este reto se puede abordar como un juego: ¿qué grado de fluidez puedes darle a tus recursos, tanto a los que entran como a los que salen?

No pretendo subestimar el activismo político, que es crucial para cambiar las reglas del juego. No obstante, no estoy segura de que se pueda cambiar el juego hasta que recuperemos nuestras economías y devolvamos la energía, los recursos y el poder a nuestras comunidades, para luego construir a partir de ahí. Hemos perdido los fundamentos de nuestra sociedad, y necesitamos recuperarlos. Una parte de la ecuación es el activismo político, de cara a cosas como salarios justos, viviendas asequibles (preferiblemente cooperativas) o una sanidad y una banca públicas, y otra parte podría ser la toma de control directa y colectiva de nuestros recursos y mano de obra. Mientras sigamos esclavizados por la deuda y trabajando a jornada completa, nuestra capacidad real para generar cambio social será limitada; aunque seamos activistas incansables y desinteresados, no tardaremos en acabar quemados. Compartir reduce al instante parte de nuestra carga financiera y, a la vez, mejora nuestra calidad de vida al darnos más acceso a recursos, habilidades y relaciones.

Compartir también puede ser una forma positiva de reforzar nuestro empoderamiento psicológico. Cualquier organizador experimentado te dirá que, en la mayoría de los casos, es mejor empezar con pequeñas victorias para conseguir que la gente confíe en que, trabajando duro, puede ganar batallas más grandes. Pero en casi todos los proyectos basados en compartir, perder es algo que raramente ocurre. Incluso si en algún momento cerrara el taller comunitario de bicicletas, por ejemplo, mucha gente ya habría aprendido a arreglar su propia bici y dispondría de un medio de transporte económico, sostenible e independiente que ya nadie les podría negar. Esa gente podría seguir la cadena, enseñándole lo aprendido a otra gente y, como miembros de un proyecto colectivo, probablemente habrían aprendido a llevarse mejor con los demás, a estar más conectados con su comunidad, y se sentirían más empoderados, lo cual, como paso hacia delante, no es poca cosa. La experiencia de compartir puede generar, por un lado, una mayor sensación de confianza mutua y, por el otro, la convicción de que otro tipo de economía puede llegar a funcionar. Tal y como pasa en la terapia de grupo, compartir puede cambiar drásticamente —y para mejor— nuestra psique, nuestra visión del mundo y nuestros principios, algo particularmente positivo en nuestra cultura de individualismo y alienación.

Por último, es una estrategia a la que sería difícil oponerse, incluso en el caso de que hubiera grandes sumas de dinero y concentraciones de poder en su contra. Si contamos todos los jardines comunitarios, las cooperativas de viviendas y trabajadores, los espacio de trabajo y creación colaborativos, los proyectos de código abierto, los bancos de horas y las monedas locales, los talleres de bicis e informática, las iniciativas de intercambio de ropa y libros, o sea, los mercados verdaderamente gratuitos, existen millares —quizás incluso millones— de proyectos. Estos adoptan formas muy distintas en diferentes lugares del mundo, y se están creando iniciativas nuevas constantemente. La gente de un lado del planeta puede aprender, de forma rápida y sencilla, cómo funciona un modelo de proyecto creado en la otra punta del globo, reproducirlo, y adaptarlo a su propio contexto. Estos proyectos suelen ser independientes y gestionados de forma local. Es este un movimiento diverso, resiliente , adaptable y sin líderes, lo cual significa que, en su conjunto, es imposible de detener. Esto también quiere decir que es más difícil de planificar u organizar. No obstante, la buena noticia es que ya se está dando, y está creciendo a pasos agigantados.

Artículo traducido por Travis O’Shea y editado por Susa Oñate – Guerrilla Translation!

 

17 contradicciones y el fin del capitalismo

Collage-CC-FlickrDavid Harvey

En el siguiente extracto de su nuevo libro, el destacado geógrafo David Harvey reflexiona sobre la crisis capitalista en curso y el momento histórico en el que nos hallamos.

Las crisis son esenciales para la reproducción del capitalismo. Durante tiempos de crisis es cuando se afrontan, reconforman y rediseñan las inestabilidades del capitalismo para crear una nueva versión de él. Se derriban y se devastan muchas cosas para abrir camino a lo nuevo. Paisajes que en su día fueron productivos se convierten en zonas industriales abandonadas, viejas fábricas son demolidas o trasformadas para darles nuevos usos y los barrios de clase obrera se aburguesan. En otros lugares, pequeñas granjas y propiedades campesinas son desplazadas por la agricultura industrializada a gran escala o por fábricas modernas. Parques empresariales, I+D y centros de almacenamiento y distribución al por mayor se extienden por todas partes entre viviendas en serie, unidos por autopistas con cruces en trébol. Las ciudades centrales compiten en función de la altura y el glamour de sus torres de oficinas y edificios culturales icónicos, los mega-centros comerciales proliferan a montones tanto en la ciudad como en la periferia, en algunos casos incluso haciendo las veces de aeropuertos, a través de los cuales pasan incesantes muchedumbres de turistas y ejecutivos en un mundo que se ha vuelto cosmopolita por defecto. Los campos de golf y las zonas residenciales valladas que se originaron en EE UU pueden verse ahora en China, Chile e India, en contraste con los crecientes asentamientos de viviendas ocupadas y de construcción propia que se designan oficialmente como barriadas, favelas o barrios pobres.

Pero lo verdaderamente llamativo de las crisis no es tanto la reconfiguración total de los paisajes físicos como los drásticos cambios de pensamiento y entendimiento, de las instituciones e ideologías dominantes, de procesos y alianzas políticos, de subjetividades políticas, de tecnologías y formas de organización, de relaciones sociales y de los gustos y hábitos culturales que impregnan la vida cotidiana. Las crisis hacen que se tambalee nuestra concepción del mundo y del lugar que en él ocupamos. Y nosotros, habitantes y partícipes inquietos de este mundo emergente, tenemos que adaptarnos al nuevo estado de las cosas mediante un consentimiento forzado, incluso al tiempo que, con nuestro modo de pensar y actuar, contribuimos nuestro granito de arena a los aspectos problemáticos del mundo actual.

En plena crisis resulta difícil ver dónde podría estar la salida. Las crisis no son acontecimientos aislados. Aunque tienen desencadenantes obvios, los movimientos tectónicos que representan tardan muchos años en solucionarse. La larga crisis que comenzó con el crac de 1929 no se resolvió finalmente hasta los años 50, después de que el mundo hubiera pasado por la Depresión de los 30 y la Guerra Mundial de los 40. Del mismo modo, la crisis que dio sus primeras señales de vida en la turbulencia de los mercados de divisas internacionales de finales de los 60 y los acontecimientos que se produjeron en las calles de muchas ciudades durante el 68 (de París a Chicago, México D.F. y Bangkok) no fue resuelta hasta mediados de los 80, tras el colapso, a principios de los 70, del sistema monetario internacional Bretton Woods (establecido en 1944), seguido de tumultuosas luchas obreras durante toda la década de los 70, y el ascenso y consolidación del neoliberalismo bajo Reagan, Thatcher, Kohl, Pinochet y, al cabo de un tiempo, Deng en China.

Imagen de: Chris Devers

En retrospectiva, no es difícil identificar abundantes signos de problemas venideros mucho antes de que la crisis estalle a la vista de todos. Por ejemplo, las crecientes desigualdades de riqueza monetaria e ingresos que se produjeron durante los años 20 así como el estallido de la burbuja inmobiliaria estadounidense en 1928 presagiaron el colapso de 1929. De hecho, la manera en la que se sale de una crisis encierra las semillas de crisis futuras. La financiarización mundial, saturada de deuda y cada vez más desregulada, que comenzó en la década de los 80 con el objetivo de resolver conflictos laborales facilitando la movilidad y la dispersión geográfica provocó su propio fin con la caída del banco de inversión Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008.

En el momento de escribir esto, han pasado más de cinco años desde aquel acontecimiento, que provocó los subsiguientes colapsos financieros en cascada. Si nos guiamos por experiencias anteriores, sería torpe esperar cualquier indicación clara sobre el aspecto que podría tener un capitalismo revivificado, suponiendo que tal cosa fuera posible. Pero llegados a este punto debería haber ya diagnósticos divergentes sobre la naturaleza del problema así como una proliferación de propuestas para arreglarlo. Lo que resulta asombroso es la escasez de teorías o políticas nuevas. A grandes rasgos, el mundo está polarizado entre, por un lado, la continuación (como en Europa y Estados Unidos) e incluso la intensificación de remedios neoliberales, monetaristas y de economía de oferta que ahondan en la austeridad como medicina apropiada para curar nuestros males; y, por otro, el resurgimiento de cierta versión, normalmente diluida, de la expansión keynesiana de la demanda financiada por la deuda (como en China), que ignora el hincapié que Keynes hizo sobre la redistribución de los ingresos hacia las clases bajas como uno de sus componentes clave. Ya se aplique una u otra política, el resultado favorece al club de los multimillonarios que actualmente constituye una plutocracia cada vez más poderosa, tanto en países determinados como a escala mundial (Rupert Murdoch, por ejemplo). En todas partes, los ricos se enriquecen aún más por momentos. Los 100 multimillonarios más adinerados del mundo (de China, Rusia, India, México e Indonesia, y de los centros de riqueza tradicionales en Norte América y Europa) sumaron 240.000 millones de dólares a sus arcas tan solo en el año 2012 (lo suficiente para acabar con la pobreza mundial de la noche a la mañana, según Oxfam). Por el contrario, el bienestar de las masas se está estancando o, lo que es más probable, va a experimentar una degradación acelerada e incluso catastrófica (como en Grecia y en España).

La gran diferencia institucional en esta ocasión parece ser el papel de los bancos centrales, entre los cuales la Reserva Federal de Estados Unidos desempeña un rol de liderazgo e incluso de dominio en el escenario mundial. Pero desde la implantación de los bancos centrales (que, en el caso británico, se remonta a 1694), su función ha sido la de proteger y rescatar a los banqueros en lugar de ocuparse del bienestar del pueblo. El hecho de que Estados Unidos pudiera salir estadísticamente de la crisis en el verano de 2009 y que los mercados de valores de casi todo el mundo pudieran recuperar sus pérdidas tuvo todo que ver con las políticas de la Reserva Federal. ¿Esto augura un capitalismo global gestionado bajo la dictadura de los banqueros centrales del mundo, cuyo deber primordial es preservar el poder de los bancos y los plutócratas? Si así fuera, habría muy pocas expectativas de solución a los actuales problemas de las economías estancadas y el empeoramiento de las condiciones de vida para la gran mayoría de la población del planeta.

Necesitamos métodos de investigación y concepciones mentales distintos en estos tiempos intelectualmente estériles si queremos escapar del actual impasse que sufre el pensamiento económico y las políticas correspondientes.”

Por otra parte, se habla mucho de las posibilidades de una solución tecnológica al actual malestar económico. Aunque la combinación de nuevas tecnologías y formas de organización ha cumplido siempre un papel importante en la facilitación de la salida de las crisis, nunca ha sido un papel determinante. Las miradas esperanzadas se fijan hoy en un capitalismo “basado en el conocimiento” (con la ingeniería biomédica y genética, y la inteligencia artificial a la cabeza). Pero la innovación es siempre un arma de doble filo. No olvidemos que la desindustrialización mediante la automatización que surgió en la década de los 80 ha supuesto que empresas como General Motors (que empleaba mano de obra bien remunerada y sindicalizada en los años 60) hayan sido suplantadas por otras como Walmart (con su masiva fuerza laboral mal pagada y no sindicalizada) como los mayores empleadores de Estados Unidos. Si el actual estallido de innovación señala algún camino, es el de la reducción de oportunidades de empleo para los trabadores y el incremento de la importancia de las rentas extraídas de los derechos de propiedad intelectual por parte del capital. Pero si todo el mundo intenta vivir de las rentas y nadie invierte en producción, está claro que el capitalismo va encaminado a una crisis de otra índole totalmente distinta.

Las élites capitalistas y sus acólitos intelectuales y académicos no son los únicos que parecen incapaces de romper radicalmente con su pasado o definir una salida viable de esta quejumbrosa crisis de bajo crecimiento, estancamiento, elevado desempleo y pérdida de soberanía estatal en favor de los tenedores de bonos. Resulta evidente que las fuerzas de la izquierda tradicional (partidos políticos y sindicatos) se ven incapaces de montar una oposición sólida al poder del capital. Treinta años de ataques ideológicos y políticos de la derecha las ha dejado desmoralizadas y la socialdemocracia ha caído en descrédito. El derrumbe estigmatizado del comunismo existente y la “muerte del marxismo” tras 1989 empeoró aún más la situación. Hoy en día, lo que queda de la izquierda radical opera mayormente fuera de los canales institucionales o de oposición organizada, con la esperanza de que la suma de acciones a pequeña escala y activismo local desemboque en algún tipo de macroalternativa satisfactoria. Esta izquierda, que curiosamente se hace eco de una ética libertaria e incluso neoliberal de antiestatismo, halla su alimento intelectual en pensadores como Michel Foucault y todos aquellos que han reensamblado fragmentaciones posmodernas bajo el lema del posestructuralismo, un planteamiento difícilmente comprensible que favorece la política de la identidad y rehuye del análisis de clase. Las perspectivas autonomistas, anarquistas y localistas son visibles en todas partes. Pero en la medida que esta izquierda intenta cambiar el mundo sin tomar el poder, una clase capitalista y plutocrática cada vez más consolidada sigue sin oposición a su capacidad de dominar el mundo sin restricciones. Esta nueva clase dirigente cuenta con el apoyo de un estado de seguridad y vigilancia que no es en absoluto reacio a utilizar sus poderes policiales para sofocar cualquier forma de disenso bajo el pretexto del antiterrorismo.

SeventeenContradictionsEste es el contexto en el que he escrito Seventeen Contradictions and the End of Capitalism [Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo]. El enfoque que he adoptado es más bien poco convencional en tanto que sigue el método de Marx pero no necesariamente sus propuestas, y sospecho que los lectores y lectoras, disuadidos por esto, no logren asumir con tesón los argumentos aquí expuestos. Pero no cabe de duda de que necesitamos métodos de investigación y concepciones mentales distintos en estos tiempos intelectualmente estériles si queremos escapar del actual impasse que sufre el pensamiento económico y las políticas correspondientes. El motor económico del capitalismo afronta, al fin y al cabo, claras y serias dificultades, dando tumbos entre el avance a trompicones y la amenaza de su paralización o estallido episódico aquí y allá sin previo aviso. En medio de expectativas de una vida de abundancia para todos en algún impreciso momento futuro, las señales de peligro abundan a cada paso. Nadie parece tener una comprensión coherente de los enormes problemas que aquejan al capitalismo, y mucho menos del porqué. Pero siempre ha sido así. Tal como señaló Marx en su día, las crisis mundiales han representado siempre la verdadera concentración y adaptación forzosa de todas las contradicciones de la economía burguesa. Desenmarañar esas contradicciones debería revelar muchas cosas sobre los problemas económicos que tanto nos afligen. Merece la pena intentarlo en serio, sin duda.

Asimismo, consideré apropiado esbozar los resultados probables y las posibles consecuencias políticas que fluyen de la aplicación de este peculiar modo de pensamiento hacia una comprensión de la economía política del capitalismo. A primera vista, estas consecuencias podrían parecer improbables y, más aún, impracticables o políticamente inaceptables. Pero es vital que se aborden alternativas, por muy extrañas que parezcan, y que se aprovechen en caso necesario y si las condiciones así lo dictasen. De este modo, podría abrirse todo un campo de posibilidades no consideradas ni explotadas hasta ahora. Necesitamos un foro abierto –una asamblea global, por así decir– para considerar dónde se encuentra el capital, hacia dónde podría estar dirigiéndose y qué hay que hacer al respecto. Espero que este breve libro contribuya algo al debate.


Guerrilla Translation/Relacionado:Strip Capitalism works¡El capitalismo me funciona! Verdadero/Falso/ Steve LambertOccupy, la deuda y los límites históricos del capitalismo/David GraeberEl principio de autoridad/ Scott Noble

“Nos sentíamos mareados después de tanto matar…”

Tiputini YasuniBethany Horne

Una masacre, una niña raptada dos veces y un gran yacimiento petrolero son todos parte del desastroso drama que estremece al Ecuador.

Nada más aterrizar dos helicópteros de tipo militar en un poblado remoto de las selvas de Ecuador, varios enmascarados armados saltan de ellos e irrumpen en un colegio conformado por un solo habitáculo. Allí capturan a su objetivo: una niña de seis años que no habla su idioma y ni siquiera sospecha por qué la están secuestrando. Conta, la aterrorizada niña, es introducida en uno de los helicópteros que despega inmediatamente. En el vientre de lo que ella siempre ha visto como un demonio rugiente que atraviesa el cielo, vuela hasta una ciudad cercana. Una vez allí, los hombres armados la llevan a un hospital, que para la niña es un caldo de cultivo 1 de gérmenes contra los que no posee defensas, ya que nunca ha estado antes en una ciudad.

Es la segunda vez en siete meses que esta niña, criada en una tribu que aún no usa herramientas de metal, ha sido arrancada violentamente de su vida cotidiana y arrojada a un mundo nuevo y aterrador.

Conta forma parte de una tribu pequeña y poco conocida llamada ‘taromenane’. Ella y su hermana menor Daboka son las únicas sobrevivientes que se conocen de un grupo familiar perteneciente a un pueblo indígena no contactado – tribus que no comercian ni se relacionan con forasteros y rechazan ferozmente cualquier intento de contacto exterior – que vivía en la selva del Parque Nacional Yasuní. Según los expertos, en el Ecuador hay unos 200 pueblos no contactados, pero se sabe muy poco sobre su ubicación y sus costumbres.

Las tribus no contactadas de Ecuador constituyen un caso excepcional incluso si se comparan con otros pueblos aislados de la Amazonia brasileña o peruana: viven en una zona de selva relativamente inhóspita, sin grandes ríos que faciliten la caza, la pesca y la recolección de alimentos. Nunca fueron numerosos desde los tiempos de la conquista española, así que los 200 pueblos que aproximadamente sobreviven hoy no son restos de una gran tribu, sino que han conservado su bajo nivel de población durante siglos sobreponiéndose a plagas y a guerras que han amenazado su existencia. Hay lingüistas que aseguran que su grupo lingüístico carece de relación con ningún otro, así que la falta de contacto con el exterior no responde a una política reciente. No llevan ropa, son seminómadas y no han desarrollado muchas herramientas. No obstante, como por arte de magia, comparten el planeta con seres que envían y reciben información a través del espacio, o mediante cables interoceánicos, para recibir las últimas fotos de gatitos y compartir vídeos virales.

El pasado mes de Marzo, el grupo familiar de Conta, unas 20 personas en total, fue masacrado por guerreros de una tribu vecina – los huaorani – y Conta y Daboka fueron tomadas como rehenes por los mismos que asesinaron a su familia.

Los pormenores de aquel horrible ataque se difundieron por todo Ecuador a primeros de Abril, pero transcurrieron ocho meses antes de que el gobierno los reconociera. Durante este tiempo, el gobierno ocultó la historia por activa y por pasiva, evitando mencionarla. Los comunicados oficiales ponían en duda la realidad de la masacre y hasta la propia existencia de los taromenane. El presidente Rafael Correa restó importancia a los acontecimientos de aquel sangriento día de Marzo mostrándolos como un simple conflicto tribal, sin mencionar que casi ocasionaron la total extinción de una etnia.

Los guerreros huaorani que habían tomado parte en la masacre hicieron inicialmente alarde de su hazaña en la televisión nacional y vendieron al mejor postor fotos de la matanza sistemática de decenas de taromenane: hombres, mujeres y niños desarmados y desnudos, abatidos con rifles, pistolas y lanzas. Pero cuando la atención que recibían se hizo hostil, callaron, prohibieron el acceso a sus aldeas y amenazaron con lancear a cualquiera que se acercara a su territorio.

Imagen de Yasuni Waorani

Imagen de: Yasuni Waorani

En vez de proceder contra los atacantes, o por lo menos investigar la masacre, el gobierno construyó casas tradicionales de paja para las familias huaorani que secuestraron a Conta y Daboka, supuestamente para que las niñas pudieran vivir en un entorno que les resultara familiar. A una de las familias huaorani se le permitió adoptar legalmente a Daboka.

Entonces llegaron los helicópteros: sin previo aviso, el gobierno arrebató otra vez a las crías y cuatro días después, el 30 de noviembre, Correa defendió la intervención armada en la televisión nacional, diciendo que “no podían dejar que la niña viviera con los asesinos de su familia”, ni que los crímenes de aquellos que mataron a los taromenane y guardaron a las niñas como trofeos de guerra “quedaran impunes”. Seis huaorani fueron detenidos y enfrentan ahora cargos de genocidio.

Miguel Ángel Cabodevilla, sacerdote capuchino español que durante años ejerció labor misionera entre los huaorani, señala que el cambio de actitud de Correa ha empeorado aún más las cosas. El religioso ha criticado ferozmente la forma en que el gobierno ha tratado el conflicto entre los taromenane y los huaorani. Alegando que no hubo una investigación adecuada del incidente y sus causas, ha escrito un libro sobre la masacre, que incluye gran parte de las pruebas que Correa presentó en televisión para justificar el secuestro de Conta.

La masacre tiene enormes implicaciones para el gobierno de Ecuador y todas son negativas, porque el gobierno está obligado legalmente a proteger tanto a los taromenane como a quienes pudieran sufrir daños a manos de ellos. En ambos casos ha fracasado estrepitosamente.

“¡Voy a morir cuando me saquen esta lanza!”

El 5 de Marzo, en un sendero de la aldea de Yarentaro, fueron hallados los cuerpos de dos ancianos huaorani atravesados por lanzas taromenane. El hombre, Ompure, ya había muerto cuando llegaron sus angustiados familiares. Buganey, su esposa, estaba apenas con vida, pues cuatro astas de cinco dedos de grosor le atravesaban el tronco. La agonía de sus últimos momentos fue captada en vídeo por un celular: “Agua, échenme agua en la cabeza”, gritaba: “Aún vivo, pero voy a morir cuando me saquen esta lanza”. Al fondo, puede escucharse llorar y gritar a su hijo: “¡Voy a matarlos! ¡Mataré a todos los taromenane!”.

Algunos huaorani comenzaron a viajar a la ciudad para comprar munición, y el 24 de Marzo una docena de guerreros salieron dispuestos a dar caza al enemigo. Tras siete días de rastreo encontraron una choza taromenane (esta etnia vive en una estructura comunitaria única). Los huaorani rodearon la vivienda y cargaron sus armas.

Cabodevilla cuenta lo que sucedió luego en su libro “Una tragedia olvidada”, basado en testimonios verbales de los cazadores y en las fotografías que vendieron a los medios después de los hechos. “Empezaron a salir de la casa y disparamos…”, dijo uno de los guerreros. “Los matábamos conforme salían, como si fuesen ganado… sangre, mucha sangre, sangre que corría como agua… A uno le di en el estómago; no sé si vivió o murió. Me quedé sin balas… Un taromenane intentó atacar a K. con dos lanzas, pero no lo alcanzó. Ya sabe que la bala es mucho más rápida… Sentíamos vértigo después de matar a tantos”.

Una mujer taromenane se acercó a los cazadores huaorani con sus dos hijas de la mano pidiendo clemencia. Se ofreció como esposa de uno de los asesinos para salvar su vida y la de sus hijas, pero los hombres mataron a la madre frente a ellas y luego se las llevaron.

Al menos 20 taromenane fueron asesinados ese día, entre ellos 14 mujeres y niños. “Fueron muertes horribles, de infinita crueldad, de personas absolutamente inocentes”, dice Cabodevilla. “Fueron muertes viles e increíblemente inútiles”.

Seis meses después, cuando Cabodevilla estaba a punto de publicar su libro sobre la masacre, alguien solicitó una orden judicial desde la Fiscalía del Estado alegando que contenía fotos no censuradas de las niñas secuestradas (lo que no era cierto), y un juez prohibió el libro el 25 de Septiembre, 15 minutos antes de salir a la venta.

Parece que el tribunal no captó lo irónico que resultaba censurar un libro titulado “Una tragedia olvidada”, pero muchos ecuatorianos sí. La indignación estalló en los medios de comunicación. Las versiones digitales del libro se hicieron virales y estuvieron disponibles para su descarga minutos después de anunciarse la prohibición. A las 7 de la mañana siguiente algunos altos ministros de Correa tuitearon su oposición a la prohibición y a las 9 el juez había rescindido su orden.

A pesar de su corta existencia, la prohibición del libro indignó al país porque confirmaba las sospechas de muchos: el gobierno estaba avergonzado por la masacre. No quería que se hablara de ella y mucho menos que se investigara, porque detrás de esa horrible matanza hay una verdad incómoda que puede derribar el gobierno de Correa.

Ecuador se secuestra a sí mismo para pedir un rescate

La tierra es la causa del antiguo conflicto entre taromenane y huaorani. Desde el primer boom petrolero de las décadas de 1960 y 1970 y la integración inicial de la tribu huaorani en la sociedad ecuatoriana, el tamaño de su población se ha disparado en la Amazonia. Hoy existen más de 2000 huaorani, y tal explosión demográfica ha empujado poco a poco a los taromenane al interior de la selva. Las petroleras como Repsol, a las que los huaorani permiten entrar en su territorio, también presionan en este sentido. Según la confederación indígena de Ecuador, muchos de los conflictos entre huaorani y taromenane se deben a la llegada de las petroleras. Al ser la última etnia que practica la caza y recolección de alimentos como medio de subsistencia, los taromenane son los más vulnerables a los grandes cambios en el uso del suelo selvático, y cuando se sienten presionados recurren a la violencia, matando con sus lanzas a trabajadores del petróleo, madereros, huaorani, misioneros y demás ‘cowori’ o forasteros, igual que han venido haciendo desde el principio de la colonización del Amazonas.

Esto constituye evidentemente un problema, pero los taromenane no tendrían por qué pelear para proteger sus tierras o su espléndido aislamiento. La Constitución ecuatoriana establece que sus tierras son “irreductibles e intangibles”, que el Estado garantiza su retiro voluntario del mundo, y que cualquier actividad extractiva en tierras de pueblos no contactados habrá de considerarse etnocidio.

Pese a esa protección constitucional, pocos meses después de la masacre huaorani la Asamblea Nacional votó a favor de permitir la extracción de petróleo en Yasuní­ITT, una extensión de 200.000 hectáreas que se solapa con esa “zona intangible” que la ley reserva para los pueblos no contactados. A fin de autorizar el proyecto de perforación, dicho cuerpo legislativo tuvo que hacer una reinterpretación ‘creativa’ de la Constitución, y con ello desencadenó una oposición pública masiva.

El sector Yasuní­ITT del Parque Nacional Yasuní siempre fue una zona muy politizada. Desde 2007, con la elección de Correa y su gobierno “socialista del siglo XXI”, el Estado ha gastado más de un millón de dólares para promover la Iniciativa Yasuní­ITT: un plan para que gobiernos y empresas extranjeras inviertan dinero para suplir la explotación de ITT. La Iniciativa publicitaba la región como “el lugar de mayor biodiversidad en la tierra” y como el hogar de miles de especies en peligro de extinción, así como de pueblos no contactados. La audaz oferta que hacía al mundo era ésta: si el fondo ITT reunía 3000 millones de dólares durante ese año –la mitad del valor estimado de los 845 millones de barriles de crudo del yacimiento Yasuní­ITT– Ecuador se abstendría de perforar.

La prensa internacional ridiculizó la Iniciativa ITT calificándola de chantaje, por el que Ecuador se hacía rehén de sí mismo para obtener un rescate. Sin embargo, los ecuatorianos creían que salvar el Yasuní demostraría que es posible crear un mundo nuevo, y que los contaminadores primermundistas podían redimir sus pecados evitando mayores daños al planeta. En suma, la Iniciativa ITT daría una imagen de los ecuatorianos como conciencia moral, verde y anticapitalista de la tierra.

Imagen de: patrikalex

Imagen de: patrikalex

Alberto Acosta, economista y antiguo miembro del círculo interno de Correa que ayudó a crear la iniciativa, dice que la propuesta suponía un llamamiento a la comunidad internacional como forma de impedir las emisiones que producen el efecto invernadero. Pero también respondía a un problema ambiental local del Amazonas, donde cuatro décadas de extracción de crudo en la prolífica provincia de Sucumbíos habían dejado una tasa de pobreza del 85 por ciento, una incidencia de cáncer de 31 por ciento y una demanda judicial –presentada hace 20 años– contra Chevron, por una contaminación tan devastadora que aún no ha podido resolverse.

El verano pasado, concluido el plazo para la iniciativa, Correa anunciaba que “el mundo nos ha fallado”. En agosto solicitó y obtuvo la aprobación de la Asamblea Nacional para la perforación de Yasuní­ITT.

“Si Yasuní­ITT era el buque insignia de este gobierno y ha fracasado, entonces este gobierno ha fracasado”, declaró Acosta en octubre ante el abarrotado auditorio de la Universidad Central de Quito.

Aunque Correa había pasado de decir “¡Salvemos a Yasuní y los taromenane!” a “¡Perfora, nena, perfora!” en cuestión de semanas, la mayoría de los ecuatorianos no estaban dispuestos a dar este salto. Hubo marchas de protesta que bloquearon las vías principales; las mujeres del Amazonas marcharon durante cinco días desde la selva hasta Quito para presentar sus quejas ante la Asamblea Nacional. El fin de la iniciativa Yasuní­ITT precipitó las protestas más organizadas y elocuentes que Correa había enfrentado hasta entonces.

Diabluma, un grupo activista de la izquierda radical que había apoyado a Correa, es uno de los que no están dispuestos a renunciar al sueño. En su cuartel general frente a la sede de la Asamblea Nacional, sus integrantes planean cómo romper dignamente con sus antiguos aliados del gobierno. “Estoy abatido”, dice su líder Felipe Ogaz. “Tuvimos una oportunidad real de emprenderla contra los ricos, y ahora la emprendemos contra los taromenane”.

Para Ogaz, la iniciativa Yasuní­ITT era para Ecuador la esperanza de acabar con su dependencia económica del petróleo y encontrar una fórmula alternativa y sustentable para su desarrollo. Rota esta esperanza, la reforma radical de Correa se ha vuelto una mentira.

“En este país los ricos se están haciendo más ricos que nunca”, acusa. “¿Por qué no les pedimos que ellos pongan el dinero, en vez de seguir presionando a los pueblos más vulnerables?”.

Un grupo llamado Yasunidos está recogiendo firmas para exigir un referéndum nacional vinculante sobre la perforación del Yasuní. Para ello, tendrán que conseguir el apoyo del 5 por ciento del electorado: un total de 600.000 firmas. Yasunidos calcula que puede obtener 4.500 firmas diarias de todo el país y de los ecuatorianos residentes en el extranjero, y confía en alcanzar su objetivo en la fecha límite de enero. Sin embargo, aún si logra esa colosal proeza, tanto los tribunales constitucionales como el consejo nacional electoral podrían sembrar de obstáculos su camino para evitar la votación sobre el tema, y aún cuando logre incluirlo en la papeleta electoral, tendrá que derrotar a la enorme máquina propagandista del Estado para ganar en las urnas.

Un exterminio increíblemente sistemático

Imagen de: patrikalex

Imagen de: patrikalex

La salvación del Yasuní tal vez tenga que venir de fuera del Ecuador, y podría apoyarse en los derechos humanos de los taromenane. La abogada Verónica Potes informa que se ha presentado una demanda legal para que intervenga la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque considera que el gobierno está aprobando la extracción de petróleo en su territorio sin estudiar toda la gama de repercusiones para los pueblos no contactados. Es decir, hay argumentos para una intervención internacional.

“Cuando promovíamos la Iniciativa Yasuní­ITT y éramos la conciencia moral del mundo, la primera razón para mantener el petróleo bajo tierra era el respeto por el aislamiento voluntario de esos pueblos. Pero ahora resulta que ese objetivo se ha descartado, y cuando las tribus dejan de ser convenientes se las hace desaparecer del mapa”, acusa.

Y no hay duda de que lo harán, dicen los expertos, a menos que algo cambie. “Estamos presenciando el fin de unas tribus que han existido durante miles de años”, dice Cabodevilla.

“Han sobrevivido a terribles matanzas, a epidemias, plagas y a un exterminio increíblemente sistemático desde los tiempos de la conquista. Y ahora están siendo exterminados, en nuestra época”.

Un mundo que ella no entiende

Conta no sabe que la selva de donde fue arrebatada por aquellos hombres armados llegados en helicópteros es el grito de guerra de 15 millones de personas en Ecuador; ni sabe que los derechos sobre la tierra y los derechos humanos de su pueblo son la causa de un movimiento masivo para obligar al presidente ecuatoriano a hacer algo que no quiere; y tampoco comprende el impacto de lo que Correa tanto desea de los taromenane: el petróleo crudo que yace bajo sus chozas, un bien que alimenta a un mundo que ella no entiende y que amenaza con devorarla.

La niña que fue secuestrada dos veces en un año se ha convertido, sin querer, en el símbolo de la peor pesadilla de Correa: una oposición sustancial con verdaderos motivos de descontento en su contra. Activistas de derechos humanos, ambientalistas, movimientos estudiantiles y fuerzas políticas de oposición se han unido en defensa de lo que Conta representa: el Yasuní, libre e impoluto, salvaje y protegido.

1. [Habla en realidad de una “placa de Petri”, un instrumento para cultivar gérmenes con propósitos científicos, pero creo que la solución propuesta por el traductor es más clara y acertada, puesto que mantener la expresión original supongo que requeriría una nota explicativa.]↩


Guerrilla Translation/Relacionado:Nuestra rareza es libre Gabriella ColemanEl futuro ha de ser verde, rojo, negro y femenino/ Robert Jensen“El cambio climático puede ser la respuesta a la doctrina del shock”/ Naomi Klein

Nuestra rareza es libre

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La lógica de Anonymous: ejército online, agente del caos y buscador de la justicia.

Nuestra rareza es libre se publicó originalmente el 13 de Enero del 2012 en el decimotercer número de Triple Canopy, Negative Infinity, con el apoyo de la Brown Foundation, Inc. de Houston, del Departamento de Asuntos Culturales de la ciudad de Nueva York en colaboración con el Consejo Municipal, y del Consejo de Humanidades de Nueva York. Triple Canopy es una revista con base en Brooklyn que promueve un modelo de edición que incluye obras artísticas y literarias digitales, conversaciones públicas, exposiciones y libros.

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ANONYMOUS, QUE NACIÓ en el foro online 4chan hace ocho años, es por su naturaleza y propósito difícil de definir: un nombre empleado por varios grupos de hackers, tecnólogos, activistas, defensores de los derechos humanos y bichos raros; un cúmulo de ideas e ideales adoptados por esta gente y centrados en el concepto de anonimato; un estandarte para acciones colectivas online y en el mundo real que van desde temibles aunque triviales bromas hasta apoyo tecnológico para los revolucionarios árabes. En los últimos meses, Anonymous ha anunciado audaces planes para derrocar los aparentemente invencibles carteles de la droga mexicanos; ha instigado y promovido el movimiento Occupy a nivel nacional; ha tirado la página web de la Florida Family Association, que está detrás de una campaña contra el programa de televisión All-American Muslim, y ha filtrado los nombres y números de tarjetas de crédito de sus donantes. Dichas acciones a veces son pacíficas y legales, otras veces perturbadoras e ilícitas, moviéndose a menudo en una zona gris tanto moral como legalmente. Anonymous actúa para promover causas políticas pero también por pura diversión.

La aparentemente paradójica naturaleza de Anonymous tiene mucho que ver con sus orígenes en 4chan, una plataforma que se ha hecho inmensamente popular, icónica e ignominiosa desde su lanzamiento en 2003. 4chan es un tablero de imágenes compuesto por cincuenta y un foros temáticos que van desde el anime japonés hasta la salud y el deporte y está ampliamente considerado como uno de los rincones más ofensivos de Internet. El foro «random», /b/, rebosa de pornografía, insultos raciales y humor perverso y degradante. Los participantes se comunican en un lenguaje que parece haber reducido el inglés a un puñado de crueles epítetos, burlas y abreviaturas de mensaje de texto. Puede ser chocante para los de fuera, pero para los de dentro es el estado normal de las cosas y una de las cualidades más definitorias y atractivas de 4chan.1

Lo que empezó como una red de troles se ha convertido, buena parte del tiempo, en un ejército para el bien en el mundo; lo que comenzó como una reacción contra la Iglesia de la Cienciología ha pasado a incluir causas como la lucha por la libertad de expresión, abarcando desde Túnez hasta el Parque Zuccotti.”

Hoy en día Anonymous se asocia con una insurgente e irreverente rama de activistas políticos. Sin embargo, antes de 2008, este apelativo se usaba casi exclusivamente para hacer bromas —para «trolear», según la terminología propia de Internet— a personas y organizaciones elegidas como objetivos, profanando reputaciones y revelando informaciones humillantes. Por ejemplo, en 2009, Anonymous intentó «destruir» a una niña de once años llamada Jessi Slaughter después de que sus videos de monólogos caseros, que habían conseguido cierta notoriedad en la web de cotilleos preadolescente StickyDrama, fuesen publicados en 4chan. Los descarados alardes de Slaughter (en uno de los vídeos afirma «dispararé una Glock en tu boca y haré un granizado de cerebro») pusieron en marcha a Anonymous quienes publicaron su número de teléfono, dirección y nombre de usuario de Twitter, inundándola con emails expresando odio y rechazo, bromas telefónicas amenazantes, imágenes retocadas y remezclas satíricas de sus vídeos. Cuando su padre grabó su propia diatriba, afirmando haber «rastreado» a aquellos que atormentaban a Jessi y haber puesto esta información en manos de la «ciberpolicía», él también se convirtió en el centro de las burlas (y en un meme). Debido a este burlesco comportamiento, en 2007 Fox News había apodado a 4chan como «la máquina del odio de Internet», un comentario aceptado, aunque de manera irónica, por Anonymous, que respondió con una siniestra parodia en vídeo afirmando ser «el rostro del caos», «los heraldos del juicio» que «se ríen en la cara de la tragedia». Pero en los últimos años Anonymous ha adoptado la estrategia del troleo como parte de campañas de protesta de carácter más honesto. La pregunta es: ¿cómo y por qué se ha transformado la «máquina del odio» en una de las operaciones políticas más hábiles y efectivas de los últimos tiempos?

Definición de Anonymous sacada del foro 4chan

Definición de Anonymous sacada del foro 4chan

Buscando entender la sorprendente metamorfosis de Anonymous, inicié un estudio antropológico del grupo en 2008. Ese año Anonymouslanzó un ataque de troleo contra la Iglesia de la Cienciología que en pocas semanas incluyó serias manifestaciones callejeras organizadas usando estrategias convencionales de activismo. Anonymous se hizo incluso más conocido dos años después como resultado de la Operación Payback, una campaña de ataques de denegación de servicio (DDoS) que en nombre de la libertad de expresión paralizó las páginas web de ciertas instituciones financieras por no permitir la transferencia de fondos de los donantes a Wikileaks. Pero incluso entonces, Anonymous era aún incomprendido, descrito en las noticias como «activistas online», «ciberguerreros globales» y «ciberjusticieros».

La naturaleza de esta confusión no es difícil de entender. Más allá del compromiso inicial del anonimato y del libre flujo de información, Anonymous no tiene una filosofía consistente o un programa político. Aunque Anonymous ha dedicado cada vez más energía (y ha sido conocido por ello) a la disidencia digital y a la acción directa en torno a varias operaciones, no tiene una trayectoria definida. A veces evasivos y bromistas, a veces macabros y siniestros, y a menudo todo a la vez, Anonymous aún está vivo gracias a una voluntad colectiva que es afín a la gamberrada, el lulz, una deformación del acrónimo LOL (laugh out loud), algo así como «reírse a carcajadas». El lulz representatanto unos valores como un objetivo. Incluso aunque Anonymous se ha desligado de 4chan y de los actos de troleopor su propio beneficio, el carácter subyacente del grupo —y sus políticas internas— están íntimamente conectados con la estridente cultura de los foros online. (Para saber más sobre la cultura del anonimato, consulte el exhaustivo ensayo de David Auerbach Anonymity as Culture.)

“You done goofed!”AJessi Slaughter y su padre responden a Anonymous.

La sonrisa pintada

El espíritu lulz no es exclusivo de Anonymous, de Internet, del troleo, o de nuestros tiempos. Los dadaistas y los yippis compartían una disposición alborotadora similar, al igual que los situacionistas y los Up Against the Wall Motherfuckers. Más recientemente los Yes Men han fusionado estrechamente la actitud bromista con el activismo como en la ocasión en que presentaron un pene dorado de casi un metro (el «employee visualization appendage» o el «apéndice de visualización del empleado») en una conferencia de la OMC sobre la industria textil como medio para controlar a los trabajadores, recibiendo el aplauso de la multitud de gerentes allí congregada. Estas transgresiones sirven para muchos propósitos, dándole la vuelta a los convencionalismos y destacando lo absurdo de un sistema político dentro del cual ya no parece posible un cambio sustancial, a la vez que generan el tipo de espectáculos que despierta el interés de los medios de comunicación convencionales. Pero los grupos anteriormente mencionados se concibieron como iniciativas políticas radicales, con alcance limitado y una composición vanguardista. Lo que diferencia a Anonymous es su afiliación fluida y una evolución política orgánica, junto con su combinación de bromistas salvajes y experta coordinación online.

Pequeño FuegoEsto equivale a decir que Anonymous sigue una lógica totalmente propia. En parte por su imagen inconformista y por su bufonería lulzy, el grupo ha despertado una considerable atención (Anonymous fue recientemente nombrado por la revista Time como la cuarta persona del año según su encuesta entre los lectores) y ha atraído a un enorme número de adeptos o Anons. Por supuesto, el principio organizativo del grupo, el anonimato, hace imposible calcular cuánta gente está involucrada.

La participación es fluida y Anonymous incluye a expertos hackers además de personas que contribuyen editando vídeos, escribiendo manifiestos o publicando acciones. Asimismo, existen infinidad de simpatizantes que puede que no pasen horas en las salas de chat pero siguen las órdenes de unirse a los ataques DDoS y de difundir los mensajes enviados por las cuentas de Twitter de Anonymous, actuando al mismo tiempo como ejército mercenario y como grupo callejero. Anonymous ha desarrollado una estructura poco definida, con recursos técnicos como el Internet Relay Chat (IRC) dirigido y controlado por un puñado de élites. Pero estas élites no han erigido barreras formales a la participación, tales como unas directrices de iniciación o procesos de filtración, y las normas éticas suelen ser establecidas en consenso y defendidas por todos.

Vídeo Dear Fox News realizado por Anonymous, 2007.

Las operaciones políticas normalmente confluyen al azar. Anonymous opera tácticamente, a menudo sin una estrategia dominante, siguiendo las líneas propuestas por el pensador jesuita francés Michel de Certeau. «Al no tener un lugar, una táctica depende del tiempo; está siempre al acecho de oportunidades que hay que cazar “al vuelo”», escribe en La invención de lo cotidiano (1980). «Lo que gana no lo conserva. Necesita jugar constantemente con los acontecimientos para convertirlos en “oportunidades”. El débil debe continuamente sacar provecho de fuerzas que le resultan ajenas». Esta aproximación podría degenerar en operaciones poco definidas que disipasen la fuerza colectiva del grupo, pero actuar «al vuelo» potencia la estructura fluida de Anonymous, proporcionando a los Anons una ventaja, aunque temporal, sobre las instituciones tradicionales (corporaciones, estados, partidos políticos) que funcionan según planes unificados. De Certeau distingue explícitamente esto como estrategia, la cual «postula un lugar susceptible de circunscribirse como algo propio y de ser la base desde la cual administrar las relaciones con una exterioridad compuesta de metas o de amenazas». Anonymous no está ligado a ningún lugar como tal, y por lo tanto, no alberga lo que Certeau llama «una actitud cartesiana».

AggregatePor ejemplo: un infame ataque contra la empresa de seguridad HBGary apenas había atraído la atención hasta que los hackers descubrieron, mientras llevaban a cabo un troleo en represalia, que varias empresas de seguridad estaban conspirando para debilitar a WikiLeaks y desacreditar a sus simpatizantes. Puesto que cualquiera puede usar el nombre, como muchas afiliaciones aparentemente sin relación con Anonymous han hecho, las operaciones se pueden intensificar rápidamente después de que se ha descubierto una debilidad en el objetivo, o pueden detenerse inmediatamente si surge algún problema o controversia interna. Y de este modo, la dirección general de Anonymous se mantiene hasta cierto punto opaca, incluso para los de dentro.

Sin embargo, las actividades de Anonymous, aunque puedan parecer disparatadas y paradójicas en la superficie, han dado con un profundo desencanto con el statu quo político, sin llegar a proponer una visión utópica —o una agenda preferente— como respuesta. Anonymous actúa de un modo irreverente, a menudo destructivo, ocasionalmente vengativo y generalmente transgresor, pero también nos da una lección en materia de lo que el filósofo de la Escuela de Fráncfort Ernst Bloch llama «el principio de esperanza.» En su obra de tres volúmenes Das Prinzip Hoffnung (1938-47), Bloch expone un asombroso número de diferentes señales, símbolos y artefactos de diferentes épocas históricas, que van desde los sueños a los cuentos de hadas, para recordarnos que el deseo de un mundo mejor siempre está entre nosotros. Bloch elabora su estudio como arqueólogo filosófico, excavando en busca de los mensajes olvidados que se encuentran en canciones, poemas y rituales. Anonymous no representa la esperanza en el sentido religioso o incluso la utopía (no existe una visión de transcender nuestras instituciones y mucho menos la historia) pero contiene posibilidades latentes que en ciertas condiciones se pueden activar y quizás conducir a nuevas realidades políticas. «La puerta que al menos está medio abierta, cuando parece que se abre ante objetos agradables, es una notable esperanza» escribe Bloch.

Anonymous_emblem.svgLa aparición de Anonymous, procedente de uno de los lugares con peor fama de Internet, me parece que ejemplifica perfectamente el principio de esperanza de Bloch. Lo que empezó como una red de troles se ha convertido, buena parte del tiempo, en un ejército para el bien en el mundo; lo que comenzó como una reacción contra la Iglesia de la Cienciología ha pasado a incluir causas como la lucha por la libertad de expresión, abarcando desde Túnez hasta el Parque Zuccotti. Mientras que Anonymous no ha propuesto ningún plan de acción para derribar instituciones o cambiar leyes injustas, ha conseguido que evadirlas sea visto como algo fácil y deseable. Para los que se ponen la máscara de Guy Fawkes asociada con Anonymous esta, y no la participación social comercializada y «transparente» en Facebook, es la promesa de Internet, e implica cambiar el individualismo por el colectivismo.

Los caminos de la máscara

AnonbearSi existe un término que represente el carácter paradójico y contradictorio de Anonymous, que es ahora serio en sus actos pero intencionalmente frívolo y está constituido por comprometidos activistas y amantes de la travesura, es la palabra lulz. Estas cuatro letras denotan los placeres conseguidos al crear y compartir chistes y memes comos los LOLcats o la mascota pedófila de dibujos animados Pedobear. Pero también sugiere cómo los troles pueden socavar fácil y despreocupadamente el sentido de seguridad disfrutado por los tranquilos residentes del «mundo real», por ejemplo, pidiendo decenas de pizzas sin pagar para que sean entregadas en una misma dirección o publicando el número de teléfono y las comunicaciones privadas, los números de tarjetas de crédito y los contenidos del disco duro de una persona y cualquier otra información que pueda ser «personal» o segura. Quizá lo más importante es que las acciones orientadas al lulz rompen el consenso respecto a nuestra política o ética, nuestras vidas sociales, nuestras sensibilidades estéticas y la inviolabilidad del mundo tal como es. Los troles invalidan ese mundo demostrando la posibilidad que tienen los geeks de Internet de destruirlo, de tirar de la alfombra bajo nuestros pies, siempre que les apetezca y sin avisar.

En ningún otro lugar esta sensación de un mundo aparte, formado en oposición a este que la mayoría de nosotros habitamos, es más palpable que en 4chan. El anonimato también es esencial en 4chan; se podría decir que el anonimato es la regla básica y el aspecto dominante de la cultura que el foro ha creado. Mientras que trolear ha sido siempre competencia de pandillas jactanciosas y autoengrandecidas (por ejemplo, la Gay Niggers’ Association of America y su expresidente Weev), en 4chan trolear es mayoritariamente una forma de colaboración colectiva y a los participantes se les desaconseja identificarse, centrándose en cambio en la búsqueda colectiva de «epic wins» (triunfos épicos).

Anonymous comenzó a trolear a la Iglesia de la Cienciología en enero de 2008 buscando uno de esos triunfos épicos, incitados por las amenazas por parte de la Cienciología de demandar a cualquier sitio web que no retirase el infame video de reclutamiento interno en el que Tom Cruise alababa los esfuerzos de la iglesia para «crear nuevas y mejores realidades». Debido al efecto Barbra Streisand (según el cual cualquier intento de censurar una información que ya ha sido publicada solo sirve para llamar más la atención sobre ella), el video filtrado se hizo viral. Aunque estaba pensado como algo serio y persuasivo, legitimando la Cienciología gracias al poder de la fama de Cruise, los geeks de Internet (y muchos otros) vieron el vídeo como un intento patético (por no decir hilarante) de conferir credibilidad a una pseudociencia. Una vez que la iglesia sacó a sus abogados, según un participante me comentó, Anonymous pasó de las burlas a un «hijoputismo ultracoordinado». Ataques DDoS para sobrecargar las páginas web de la Cienciología, pedir pizzas sin pagar para que fueran entregadas en iglesias de todo Norteamérica, mandar imágenes de partes del cuerpo desnudas a las máquinas de fax de las iglesias, e incesantes bromas telefónicas, especialmente a la línea directa de la Dianética…

EsquemaLa disposición de Anonymous para causar estragos en aras del lulz, pero también en defensa de la libertad de expresión y en oposición a las actividades ilícitas y a los engaños de la Cienciología, recuerdan a los «bandidos sociales» de la Europa del siglo XIX descritos por el historiador Eric Hobsbawm en su libro de 1959 Rebeldes Primitivos. Estos bandidos son miembros de mafias, sociedades secretas, sectas religiosas, pandillas urbanas y bandas ilegales; son básicamente rufianes, pero, de acuerdo con Hobsbawn, promueven un espíritu ligeramente revolucionario. A menudo cuando saquean también redistribuyen los bienes entre los pobres o les ofrecen protección contra otros bandidos. Hobsbawm define a los bandidos como figuras «prepolíticas» que «aún no han encontrado, o apenas han comenzado a encontrar, un lenguaje específico con el que expresar sus aspiraciones en el mundo». Anonymous ha trabajado con extraordinaria celeridad para encontrar ese lenguaje propio desde que lanzó el Proyecto Chanology. Poco después de los ataques DDoS y de las bromas, Anonymous cambió de táctica difundiendo datos incriminatorios sobre la Cienciología y forjando vínculos con una generación anterior de disidentes mientras destacaba el uso de la censura por parte de la iglesia y su abuso de los derechos humanos. Una fuente espontánea de troleo había dado vida a un esfuerzo activista serio. Anonymous había emergido de su santuario online y se había propuesto mejorar el mundo. Según Hobsbawm, esta es una ruta convencional que toman tanto los bandidos como los revolucionarios. «El reconocimiento de que tienen lugar cambios profundos y fundamentales en la sociedad no depende de la creencia de que la utopía sea realizable» escribe.

Anonymous no representa la esperanza en el sentido religioso o incluso la utopía (no existe una visión de transcender nuestras instituciones y mucho menos la historia) pero contiene posibilidades latentes que en ciertas condiciones se pueden activar y quizás conducir a nuevas realidades políticas.”

Irónicamente, la transformación de Anonymous coincidió con la publicación de un vídeo que satirizaba la Cienciología: Message to Scientology, que aboga por un desmantelamiento «sistemático» de la iglesia para «nuestro propio disfrute». El vídeo, uno de los muchos que instan a la gente a actuar contra la iglesia, provocó una discusión entre los Anons en los canales de IRC sobre si debían protestar en serio o permanecer fieles a los alocados orígenes de Anonymous. Uno de los editores de Message to Scientology lo resumió:

<Av>Hubo gente que no creía que Anonymous o 4chan debieran tomar las calles
<Av>pero el consenso para hacerlo nos llegó de manera relativamente fácil después del vídeo
<Av>parecía el momento oportuno, el vídeo perfecto en el momento perfecto

Y de este modo, el 10 de febrero de 2008 miles de Anons y simpatizantes salieron a las calles en ciudades de todo el mundo para realizar una acción de un día contra la Cienciología, con eventos que iban desde protestas políticas serias hasta travesuras carnavalescas. Seis meses después de ser calificados como «la máquina del odio de Internet», Anonymous tenía una legión de seguidores en el mundo real, no solo geeks y hackers martilleando sus teclados, que habían hecho suyo el nombre del grupo, su ética de anonimato y su concomitante iconografía. Esa noche, hombres con la máscara de Guy Fawkes y trajes negros con pancartas proclamando «Nosotros Somos Internet» podían verse en los telediarios del mundo entero.Una frase común en estas protestas, que un manifestante me repitió en Dublín fue: «Al menos nuestra rareza es libre».

«Raidfag Wench» de Anonymous manifestándose contra la Iglesia de la Cienciología, 2008. (en el cartel: «Conseguid una verdadera religión falsa»)

«Raidfag Wench» de Anonymous manifestándose contra la Iglesia de la Cienciología, 2008.
(en el cartel: «Conseguid una verdadera religión falsa»)

Para muchos Anons la campaña validó el trabajo que había precedido al Proyecto Chanology: la fusión de energías y antagonismos en forma de organización política, a través de la experimentación y la práctica. Durante las semanas y meses siguientes continuaron protestando incansablemente contra las medidas represoras legales y extralegales que la Cienciología estaba tomando contra sus críticos, especialmente contra aquellos que se atrevieron a revelar o hacer circular documentos internos (a los que la iglesia se refiere como «escrituras secretas»). Otros Anons simplemente volvieron a sus rincones de Internet; muchos de ellos ahora se burlan de la incipiente sensibilidad política de Anonymous tildando a sus compañeros de «maricas morales» prefiriendo trolear a chicas de instituto e intercambiar pornografía.2

Pero los maricas morales no han repudiado la anormalidad: después de todo, es parte de su cultura. En 2009, por ejemplo, un grupo de Anons llevaron a cabo la Operación Slickpubes en la que un hombre semidesnudo untado de vaselina y vello púbico desató el terror en la sede central de la Cienciología en Nueva York. Estas gamberradas contrastan con la narrativa moral descrita por Hobsbawm, según la cual los bandidos solo podrían convertirse en actores políticos viables abandonando sus tácticas amenazantes y aceptando utilizar las formas convencionales del poder. Para Hobsbawm, el bandido se enfrenta a «las fuerzas de una nueva sociedad que no puede entender. Como mucho puede luchar contra ello y buscar su destrucción». Esto explica por qué «el bandido a menudo es destructivo y salvaje más allá del alcance de su propio mito». Sin embargo, los bandidos digitales de hoy en día entienden las fuerzas de la nueva sociedad y son expertos en emplearlas como medio de destrucción creativa.

Vídeo Message to Scientology publicado por Anonymous, 2008.

#BotnetsforJustice

No es difícil entender por qué la Cienciología es un objetivo ideal para los muchos geeks y hackers que forman parte de las filas de Anonymous. La Cienciología es una religión hermética y lucrativa basada en la pseudociencia, con un lenguaje y unas costumbres de culto propias, presa de falsa tecnología (de lo más conocido, el e-meter) y de una «tecnología avanzada», que es el término que utiliza la iglesia en su doctrina espiritual. La Cienciología existe casi como el reflejo de un espejo de atracción de feria del mundo geek y hacker, que está tan fuertemente dedicado a la producción y el uso de una tecnología funcional y a la erradicación de las majaderías. La Cienciología es el otro yo malvado de la cultura anónima y geek de Internet. Pero ¿ese deseo de congregarse bajo un mismo alias (lo que el teórico de los medios Marco Desiiris llama un «nombre impropio») podría ser atenuado por un enemigo menos perfecto?

Aparentemente no. O quizás es que el perfecto aliado funciona igualmente bien. Dos años después de que se lanzase la Operación Chanology, un grupo diferente de Anons inició una segunda fase de la Operación Payback, de nuevo sin mucha previsión o planificación. Según una fuente de Anonymous, la iniciativa fue organizada por AnonOps (una rama de Anonymous) en el IRC, anunciada en un blog, publicitada en 4chan y en Twitter, y finalmente recogida por los medios convencionales. Gracias a la tormenta de fuego causada por la filtración por parte de WikiLeaks de una serie de cables diplomáticos clasificados, los AnonOps fueron capaces de dirigir a una infantería de miles (asistidos por robots informáticos) para paralizar las páginas web de Paypal y Mastercard usando un programa llamado Low Orbit Ion Cannon. «Alguien en los medios de comunicación se dio cuenta», recuerda un integrante de Anonymous que participó en el ataque.

A: y en unas pocas horas
A: se hizo viral
A: nos sentamos y miramos como el número [de los usuarios del canal IRC] crecía
A: desde unos 70
A: que era como el número más bajo de usuarios que nunca hemos sido
A: y estábamos diciendo: guau, pronto vamos a llegar a los 500
A: (nuestro pico más alto anteriormente había sido ~700)
A: y después pasamos ese número
A: luego alcanzamos los 1000
A: y después se desató la locura
A: y alcanzamos más de 7000
A: tuvimos que aumentar repentinamente el número de servidores
A: y fue un momento de locos
A: estábamos estupefactos y un poco asustados para ser sinceros

A finales de 2010 parecía haber nacido un nuevo ejército de Anonymous y en los siguientes meses los AnonOps trabajaron para permitir que en Malasia los ciudadanos pudieran saltarse el filtro gubernamental y hackearon al gigante de la biotecnología agrícola Monsanto en nombre de los derechos medioambientales, entre otras docenas de campañas. En ese momento, yo había estado entrando en el IRC como parte de mi investigación antropológica, construyendo relaciones con gente a la que solo conocía por su apodo y a menudo sirviendo de guía a los periodistas en el canal #reporter de Anonymous. Según las operaciones se iban multiplicando, estuve encadenada a mi ordenador durante nueve meses, pasando horas y horas en varios foros. Comencé a dar charlas públicas sobre Anonymous y se publicaron online varios vídeos que provocaron abundantes comentarios de los Anons. (Este es un rasgo destacado del trabajo de los etnógrafos cuyo objeto de estudio es lo que el antropólogo Chris Kelty ha llamado en broma los «superalternos» en oposición a los subalternos: aquellos geeks de elevado nivel educativo que no solo hablan por sí mismos sino que contestan enérgica y críticamente a aquellos que pretenden hablar por ellos).

Instrucciones para participar en la Operación Payback, publicadas por Anonymous, 2010

Instrucciones para participar en la Operación Payback, publicadas por Anonymous, 2010

A finales de enero, Anonymous parecía estar dedicándose completamente a campañas activistas en detrimento de las gamberradas y algunos Anons lamentaron la disminución del lulz. Aunque fueron muchos más los que se animaron por su contribución al histórico derrocamiento de los regímenes dictatoriales en Oriente Medio. Motivados por el bloqueo del gobierno tunecino a WikiLeaks, Anonymous anunció la OpTunisia el 2 de enero de 2011; poco después los AnonOps se embarcaban en una serie de las llamadas operaciones de libertad para apoyar la Primavera Árabe. Anonymous atacaba las páginas web de los gobiernos pero pronto comenzó a actuar más como un grupo de defensa de los derechos humanos, permitiendo a los ciudadanos saltarse la censura y evadir la vigilancia electrónica y mandando paquetes de asistencia con consejos y herramientas de seguridad. Estos paquetes incluían esta urgente y nada humorística nota aclarando el papel de los medios sociales: «Esta es *vuestra* revolución. No será tuiteada ni televisada ni difundida por IRC. *Debéis* salir a las calles o *perderéis* la batalla». Aunque muchos Anons se animaron por el hecho de contribuir al derrocamiento de los regímenes dictatoriales en Oriente Medio, para otros no podía ser una evidencia más clara del ascenso de los maricones morales.

Después llegó la Operación HBGary. En febrero, Aaron Barr, presidente ejecutivo de la compañía de seguridad HBGary, afirmó haber «derrotado»B a Anonymous, descubriendo las identidades reales de los principales operativos. A modo de respuesta, los Anons se adueñaron de la cuenta de Twitter de Barr y la usaron para lanzar insultos racistas a 140 caracteres a la vez que se hacían seguidores de las cuentas de Justin Bieber, Gay Pride y Hitler. Hackeron los servidores de HBGary y se descargaron 70 000 emails y archivos eliminados. Borraron el iPhone y el iPad de Barr y posteriormente publicaron los datos de la compañía junto con las comunicaciones privadas de Barr. Lo más notable fue que Anonymous sacó a la luz un documento titulado «La amenaza WikiLeaks» que resumía como HBGary Federal (una filial que se encargaba de los contratos federales) y otras empresas de seguridad querían debilitar a WikiLeaks entregando al sitio documentos falsos. También existía evidencia de planes para arruinar las carreras de los defensores de WikiLeaks, entre ellos la del escritor de Salon.com Glenn Greewald. 

Un pequeño grupo de AnonOps hackers había comenzado con un troleo en represalia y había terminado revelando lo que parecía ser una conspiración tan incriminatoria que algunos miembros del congreso pidieron que se creara una comisión de investigación. Puesto que se trataba de empresas privadas, la evidencia obtenida por los AnonOps nunca podría haber sido conseguida mediante canales legales, como una petición de acuerdo con la Ley por la Libertad de Información.

En un mundo en el que compartimos la mayoría de nuestros datos personales online, en el que los estados y las corporaciones hacen uso de herramientas invasivas para almacenarlos y comerciar con ellos, hay algo profundamente esperanzador en la eliminación del yo de Anonymous”

Previamente, Anonymous raramente hackeaba para exponer fallos de seguridad y permitir el acceso a información políticamente sensible, prefiriendo pintarrajear e inhabilitar sitios web. El éxito de la Operación HBGary fomentó la creación de nuevas ramas de Anonymous compuestas por grupos más pequeños y exclusivos de hackers dedicados a exponer las vulnerabilidades de seguridad y a proporcionar revelaciones masivas de emails y documentos, alineando aún más a los hackers con los objetivos de WikiLeaks. Algunos Anons se mostraron en desacuerdo con el daño colateral que supuso la Operación HBGary, especialmente el filtrado excesivo de información personal. La naturaleza necesariamente clandestina de tales actos de hackeo fue criticada por quienes la veían como contraria al carácter distintivo de transparencia de la organización. Sin embargo, en ese momento, la mayoría de los Anons estaban emocionados. Uno describió esta efervescencia colectiva en un mensaje privado que me envió durante la posterior «celebración» del hackeo en un canal de chat.

AAA: se ha hecho un gran trabajo
AAA: pero hubo un importante déficit de lulz
biella: sip y ahora se han recuperado los niveles
AAA: creo que esto es más bien un superávit

El mensaje a los integrantes de Anonymous y a los espectadores estaba claro: Anonymous no se ha convertido en el organismo de Observación de los Derechos Humanos; la búsqueda de unos fines más «maduros» no significaba el final del lulz.

Póster en referencia al ataque de Anonymous a la página web del gobierno de Nepal, OpEverest, 2011.

Póster en referencia al ataque de Anonymous a la página web del gobierno de Nepal, OpEverest, 2011.

Aquí viene nadie 

Cambiar totalmente la vida de un ejecutivo de seguridad, publicar montones de información personal y comunicaciones corporativas obtenidas de manera ilegal y difundir todo el caso en Twitter puede parecer un anatema a los activistas tradicionales, quienes podrían preferir instar a los ciudadanos a llamar a sus representantes locales. Pero estos actos que buscan el lulz son magnéticos a dos niveles: dan lugar a eventos e imágenes espectaculares, sorprendentes y divertidas que atraen la atención de los medios y que a la vez unen al colectivo y rejuvenecen su espíritu. Esto contradice los argumentos reduccionistas sobre si organizarse online puede engendrar o no las condiciones necesarias para un activismo serio y efectivo (ver Clay Shirky por el sí, Malcolm Gladwell por el no). La búsqueda del lulz y la tecnología compartida que usan para ello son medios para crear una cultura común participativa. (Por supuesto, la búsqueda del lulz también es un fin en sí misma). Anonymous se sustenta, y en ocasiones se agranda, no solo por el uso efectivo que se hace de las tecnologías de comunicación sino también por una cultura que bulle de la tensión entre el orden y el desorden, lo cool y lo hot, la seriedad y el lulz, el anonimato y la transparencia.

Varios AnonOps discuten la elección de los objetivos de sus ataques.

Varios AnonOps discuten la elección de los objetivos de sus ataques.

Varios AnonOps discuten la elección de los objetivos de sus ataques.

Aunque los integrantes de Anonymous deben disfrazar sus identidades y a menudo ocultar sus acciones, el grupo exige transparencia a personajes estatales y empresariales. Para Mark Zuckerberg, de Facebook, transparencia significa compartir información personal constantemente; llegando hasta el punto de declarar la muerte de la privacidad.3 Anonymous ofrece una provocadora antítesis a la lógica de la autopublicación constante, al deseo de lograr fama o reconocimiento. El carácter propio de Anonymous se opone a la celebridad, con un grupo configurado como un e pluribus unum: de muchos, uno. Es difícil, si no imposible, saber qué o quién está detrás de una máscara. En un mundo en el que compartimos la mayoría de nuestros datos personales online, en el que los estados y las corporaciones hacen uso de herramientas invasivas para almacenarlos y comerciar con ellos, hay algo profundamente esperanzador en la eliminación del yo de Anonymous (incluso aunque haya algo sumamente irónico e inquietante en el hecho de exponer datos personales y hackear para conseguirlo). El dominio de Anonymous permite a los participantes practicar un tipo de individualidad más allá de lo que el antropólogo David Graeber, basándose en el influyente trabajo de C.B. Macpherson, identifica como «individualismo posesivo», definido como «aquellos hábitos profundamente interiorizados en el pensar y el sentir» a través de los cuales vemos «todo [a nuestro] alrededor principalmente como una propiedad comercial real o potencial».

Mientras que el anonimato a menudo funciona como un imperativo ético tácito, un modo de operar por defecto, los Anons también han teorizado explícitamente sobre la sublimación de la identidad. Por ejemplo, mientras preparaban un artículo para la página de opinión del diario The Guardian el invierno pasado, docenas de Anons contribuyeron en un documento que describía a grandes rasgos el poder y los límites del anonimato. «Es el colectivo sin nombre y los procedimientos por los que se gobierna, lo que al final prevalecerá sobre el necesariamente parcial y autodeterminado individuo», dice un comentario. «Aunque, al mismo tiempo, la capacidad del individuo para contribuir a este proceso comunitario de producción de conocimiento nunca ha sido mayor».

Estas ideas a menudo se prueban en la práctica. A finales de enero de 2011 compartí un artículo sobre Anonymous del Washington Post en uno de los canales IRC del grupo. Después de leerlo, muchos participantes se indignaron: el Anon mencionado había revelado detalles sobre su vida personal al periodista, una infracción que solo empeoraría por el hecho de que había contribuido poco a las operaciones recientes. Un operador de IRC sumamente respetado valoró la situación: «Intentar usar todo el trabajo que han hecho muchos solo para tu promoción personal es algo que no toleraré». Un grupo de Anons llamaron entonces a esta persona a un canal diferente y le pidieron que justificara sus acciones. Insatisfechos con sus respuestas, lo banearon con un Z-line en ese servidor particular. (A3 es el Anon ofensor; A0 es el operador de IRC)

A0: habla ahora
AS: A3
AS: A3
A0: antes de que te saque de aquí
AS: A3
AN: A3 calald
AN: callado
AS: pq sabe que ta jodido
A3: jajajaa
AS: ah! hola
A3: crees que la mitad de esa mierda es verdad
A0: crees q es divertido?
[...]
AS: parece que lo clava por lo que he visto y oído
A0: estás diciendo que [el periódico] mintiÓ?
A0: LOS TRAERÉ AQUÍ AHORA
A3: Porque nunca diría dónde vivo
A0: y lo veremos
A3: Primero de todo
A0: y lo que hacen mis padres
AS: bueno, nos dices que estás en X [la ciudad en la que vive A3]
A0: Lo harías si buscaras la fama
A3: Vivo en X
AS: derpC
A3: Eso es todo
A0: Sabemos todos donde vives
AS coge la escopeta
AS: A0 vamos, no?
A3 *se caga*
AS Master-IT trae el M16
A3 left the room (quit: Z:lined (idiota)).

Incluso aunque los Anons colectivamente hacen cumplir la prohibición en contra de buscar la fama personal, no reprimen la individualidad. Anonymous no es un frente unido, sino una hidra, un rizoma, que comprende numerosas redes y grupos de trabajo diferentes y que a menudo están en desacuerdo los unos con los otros. Por ejemplo, pocos de los Anons que participaron en el Proyecto Chanology eran entusiastas de las campañas DDoS que fueron al inicio la principal arma política de AnonOps.

Algunos, si no todos, en la red AnonOps piensan que la red del Proyecto Chanology es demasiado pequeña y estrecha de miras para ser efectiva. En las últimas semanas estas tensiones se han hecho más palpables debido a las acciones organizadas por un brote llamado Antisec que ha hecho donaciones a organizaciones benéficas con tarjetas de crédito robadas en conmemoración de los festejos navideños de «LulzXmas». Un Anon veterano acusó a Antisec de ser «destructivo y malvado y no sigue ningún buen propósito más que calentar esta red [de Anonops]».

Pero incluso aunque los Anons no siempre se ponen de acuerdo en cuanto a lo que debe hacerse bajo el nombre de Anonymous, suelen respetar el hecho de que cualquiera pueda asumir el alias. Por supuesto, a pesar de la falta de una jerarquía estable, algunos Anons son más activos e influyentes que otros. Anonymous se somete a un tipo particular de presión de populismo meritocrático, con individuos o grupos fuertemente motivados que extienden su arquitectura en red contribuyendo con su tiempo, trabajo y atención a las iniciativas existentes o comenzando las suyas propias según lo consideren conveniente.

Anonymous ha postulado su propio modelo, la práctica del anonimato, para mantener precisamente esa distinción, sugiriendo que los ciudadanos deben ser los guardianes de su propia individualidad, o deben determinar por sí mismos cómo y cuándo esta información es reducida a paquetes de datos.”

Todo esto ha dejado a los medios de comunicación confundidos, especialmente al dispararse la cobertura mundial a raíz del Proyecto Chanology, la Operación HBGary y la Operación BART, que se lanzó este verano contra la empresa de transporte rápido de San Francisco después de que esta cortara el servicio de telefonía móvil en los túneles para interrumpir una protesta organizada contra la violencia policial. Anonymous se ha convertido en una paradoja en la época del infoentretenimiento las 24 horas: una causa célebre en oposición a la celebridad en sí. Muy pocos Anons se han ofrecido a revelar detalles sobre ellos mismos, a pesar de las solicitudes de los medios de comunicación.  Al mismo tiempo, Anonymous ha logrado difundir su mensaje tan lejos como ha sido posible, a través de todos los canales de comunicación a su disposición, en contraste con los grupos criminales que buscan permanecer ocultos a toda costa. Anonymous es capaz de conseguir una visibilidad y a la vez una invisibilidad individual espectaculares. Incluso después de haber estudiado a Anonymous durante años y de haber conocido recientemente a algunos de sus participantes más activos (aunque solo virtualmente por lo general), mi impresión del grupo es la de unas figuras borrosas vagando en las sombras.

Carta abierta de Anonymous a propósito de la campaña contra la empresa de transporte rápido de San Francisco, 2011.

Carta abierta de Anonymous a propósito de la campaña contra la empresa de transporte rápido de San Francisco, 2011.

TL;DR d

En junio del año pasado, la OTAN publicó un informe titulado «Información y seguridad de la información» que abogaba por la infiltraccion en Anonymous y su desmantelación. «Los observadores apuntan que Anonymous se está haciendo cada vez más sofisticado y podría potencialmente hackear documentación sensible gubernamental, militar o corporativa» reza el informe. «Hoy en día, se cree que el grupo internacional ad hoc de hackers y activistas cuenta con miles de operativos y no tiene unas reglas definidas de membresía». En julio los hackers de Anonymous se infiltraron en la OTAN, pocos días después de que dieciséis presuntos Anons fueran arrestados en Estados Unidos, catorce de ellos en conexión con la Operación Payback (algunos presuntos Anons ya habían sido arrestados previamente en el Reino Unido, España y Turquía).

At Scientology HQLa imposibilidad de formar un retrato completo y consistente de Anonymous es, precisamente, lo que hace al grupo tan inquietante para los gobiernos. Hasta los arrestos del verano pasado, Anonymous ha evadido eficazmente el poder estatal. Pero incluso al tiempo que elude la vigilancia, Anonymous ha trabajado para exponer la recopilación y extracción de información personal por parte de los gobiernos y empresas, desinflando de este modo la idea de que existe tal cosa como la «información privada», en oposición a la información de la esfera pública. Esta distinción es una de las bases del estado neoliberal, la misma sobre la que la individualidad es constituida, y también rastreada. Anonymous ha dejado claro que no existe ninguna diferencia entre lo que nosotros imaginamos que es nuestro yo privado y nuestro yo público, entre los individuos singulares y los fragmentados «dividuos», en términos de Gilles Deleuze; o al menos, Anonymous ha revelado que la protección de la información (que ayuda a garantizar esa diferencia) por parte de un aparato de seguridad benevolente es un mito. Al mismo tiempo, Anonymous ha postulado su propio modelo, la práctica del anonimato, para mantener precisamente esa distinción, sugiriendo que los ciudadanos deben ser los guardianes de su propia individualidad, o deben determinar por sí mismos cómo y cuándo esta información es reducida a paquetes de datos.

Este mensaje es inseparable de la plataforma que Anonymous ha establecido para que miles de individuos puedan articular de manera colectiva su disentimiento y puedan combatir acciones particulares de corporaciones y gobiernos, como la aprobación de la controvertida Ley de Autorización de Defensa Nacional la víspera de Año Nuevo. Fusionando de manera impredecible el activismo convencional con la transgresión y la broma, Anonymous ha llamado la atención de una increíble variedad de admiradores y escépticos. E incluso mientras otorgaba poderes a los individuos que participaban en campañas de Anonymous, la red ha evitado categóricamente cualquier agenda reformista, siempre apuntando al hecho inquietante de que es a menudo improbable o imposible que los canales políticos existentes se acomoden a las demandas y representen las necesidades de la mayoría de la gente, sin importar la claridad y corrección con la que estas sean comunicadas.

Anonbear2Desde las detenciones del verano pasado, Anonymous se ha dispersado, descentralizándose más si cabe, con participantes mudándose a nodos ocultos y comunicándose a través de canales privados de IRC. Incluso la red IRC AnonOps donde he pasado tanto tiempo el año pasado se desvaneció durante más de un mes debido a una lucha interna y a un fuerte ataque DDoS. Pero mientras que los Anons se han escondido aún más, el alcance de sus iconos ha aumentado, especialmente después de que Anonymous comenzara a actuar en otoño como una fundamental, aunque informal, sección de relaciones públicas del movimiento Occupy Wall Street, generando videos e imágenes y difundiendo información en apoyo a los objetivos del movimiento. (Desde entonces muchos Anons se han involucrado en varios grupos Occupy como organizadores a la vez que ofrecen soporte tecnológico).

Uno de los gestos más poderosos de Occupy Wall Street ha sido posicionar su proceso de toma de decisiones radicalmente democrático, representado por el ágora de la Asamblea General, contra la reinante cleptocracia corporativa. Aunque esta rama de horizontalismo tiene una historia rica con muchas raíces, se da una resonancia particularmente fuerte en la relación existente entre la estructura formal y las aspiraciones políticas de Anonymous. Y Anonymous se ha organizado no solo en torno a una estructura radicalmente democrática (a veces caótica y anárquica) sino también en torno al concepto mismo de anonimato, constituido aquí como colectividad. La acumulación de demasiado poder —especialmente en un único punto del espacio (virtual) — y prestigio no solo es tabú sino también funcionalmente muy difícil. El efecto perdurable de Anonymous puede tener mucho que ver con el hecho de que facilita prácticas alternativas de sociabilidad —superando la división ideológica entre individualismo y colectivismo— y también con los ataques a monolíticos bancos y ruines compañías de seguridad. Esta es la naturaleza de la amenaza que supone Anonymous y está simbolizada apropiadamente con la máscara de Guy Fawkes: una caricatura del fallido regicida británico del siglo XVI y la festividad homónima marcada por hogueras que celebran la preservación de la monarquía; también usada en un comic distópico y en una posterior película holliwoodiense como rostro del terrorismo anarquista, convertido ahora en un icono de la resistencia, todo y nada a la vez.

Vídeo realizado por Anonymous en apoyo a Occupy Wall Street, 2011.


Guerrilla Translation/Relacionado:Retomando el Mundo/ Douglas Rushkoff“La misión de la Web 2.0 es destruir el aspecto P2P de Internet”/ Dmytri KleinerEl principio de autoridad/ Scott Noble


Notas del artículo original

1. [Son muchos los que asumen que 4Chan está poblado en su totalidad por adolescentes impulsados por la testosterona pero, puesto que las conversaciones no se archivan y los usuarios participan de manera anónima, es imposible deducir ningún dato demográfico. 4chan constituye por lo tanto un sitio web único en un ecosistema de Internet ampliamente caracterizado por la monitorización de los usuarios y la extracción de sus preferencias de consumo por y para los anunciantes.]↩

2. [En 4chan es común usar el término «marica» con un tono burlón cuando no homófobo.]↩

3. [Mientras que en 2008 Zuckerberg declaraba que la privacidad es «el vector entorno al cual funciona Facebook», en la actualidad tiene una visión menos reverente del tratamiento de la información personal por parte de Facebook: «Hemos decidido que estas serían las normas sociales ahora y simplemente las hemos seguido».  Sin embargo, contradictoriamente, sostiene que Facebook está simplemente «actualizando lo que es nuestro sistema para reflejar lo que son las normas sociales actuales».]↩

N. de la T.

A. [Esta expresión la utiliza el padre de Jessi Slaughter en el vídeo de forma muy personal, queriendo expresar su enfado con un localismo coloquial, algo así como «la habéis cagado».]↩

B. [Barr utilizó el término «pwned» (Más información aquí)]↩

C. [Exclamación coloquial originada en el cine y popularizada por Internet, que se utiliza para insultar a alguien que ha dicho algo estúpida y marcadamente obvio; similar a «duh» o «dur». (Más información aquí y aquí )]↩

D. [Se trata de las siglas de la frase en inglés «Too Long; Didn’t Read», «Demasiado largo; no leído». Se utilizan en foros y chats en respuesta a una intervención considerada demasiado larga o aburrida como para ser leída. (Más información aquí)]↩

 

Financial Crisis Or Monetary Crisis?

Digimoney

Image by FarmZoo

Spanish economist, author and complementary currency activist Susana Martín Belmonte exposes the false assumption that has led to a fundamentally misguided diagnosis of the current financial crisis; the false assumption being that money needs to exist before it can be lent, when exactly the opposite is true. After years of research into the global monetary system, Martín Belmonte concluded that what is needed is a healthy, alternative monetary and financial system that favours the real economy rather than the speculative economy. In this piece, she lists several proposals to that end, including her own, which she calls “R-economy,” a monetary system based on nominative digital money created free of interest.


The real challenge is monetary reform; creating a monetary and financial system that, beyond being a liquidity stopgap in the current situation, transcends the circumstantial to become structural.”

For the past five years, all we have been talking about is the financial crisis, its causes and its potential solutions. One of the issues that has become clear is that the financial crisis was triggered by the irresponsible manner in which financial institutions lent money during the period of 2001 to 2007. This applies to both the investor’s profile and the purpose of the investment, which was mostly real estate speculation.

All we need to do is look back at the predictions made by those who foresaw the 2008 crisis. They all warned us about the danger of the large debt bubble that was being created. Among them, economists such as Steve Keen, Nouriel Roubini and Dan Baker, experts from Spain’s central bank, or the environmentalist Ramón Fernández Durán, to name just a few.

It has also been proven that, with the exception of a few countries like Greece, this huge debt bubble was mostly made up of private debt. Such is the case of Spain, the United States, Ireland and the United Kingdom. Therefore, the crux of the matter lies in the criteria used to assign private credit, why they are wrong and how they could be improved.

When we think about debt, we mentally visualize a saver depositing his or her money in a bank and an investor borrowing money from a bank. This is where the misunderstanding begins. We assume that money being lent already exists, but that assumption is wrong.

Most people don’t know how money is created. This fact is nonetheless eluded, as if it were a minor detail. So when discussing the way money of unknown origin is lent, it is assumed that money already exists, because logic dictates that you can’t borrow something inexistent.

Money Exists Because It Is Lent

sh23_fr20.tifHowever, reality is often counterintuitive. Money is not lent because it exists, but rather it exists because it is lent. Most of the money in circulation today is created through loans made by the banking system. Lending is how nearly all money is created: bank money. The financial system is part of the monetary system, which is why the monetary system is so important. But the essential issue of how money is lent is not questioned, because starting from this false assumption (banks lend money that already exists) it is easy to accept all the justifications regarding how loan assignment works, which are just as false: savings have to be transferred to investments, a bank’s role is to act as an intermediary between savings and investments, savers must be paid interest in order to incentivize them to lend their money… All these ideas, which are not based on reality, are still used as the fundamental reasoning in diagnosing and proposing solutions to the financial problem. It is no wonder that the resulting proposals are not solving anything.

To illustrate in more detail how wrong overall public opinion is regarding the way the credit system works, we will mention, for example, Jaromir Benes and Michael Kumhof, two economists from the International Monetary Fund who have, independently, written an article called The Chicago Plan revisited, in which they propose a new monetary system. In their article they detail how the current system works, and we quote:

“In the current financial system […] changes of a nation’s broad monetary aggregates depend almost entirely on changes in banks’ willingness to create deposits. But bank deposits can only be created (or destroyed) through the creation (or destruction) of bank loans.”

“The key function of banks in modern economies […] is not their largely incidental function as financial intermediaries between depositors and borrowers, but rather their central function as creators and destroyers of money.”

“The often-heard prescription that in order to generate adequate levels of investment the economy first needs to generate sufficient savings is fundamentally mistaken. Because the credit system will generate the saving along with the investment [when lending money].”

Solving and preventing financial crises requires applying alternative criteria to money lending (creating). Such new criteria are much easier to conceive if we do away with the false principles mentioned above and consider the real possibilities available, which are much broader than they may seem. Those possibilities are already being specified in proposals to reform the monetary system such as the one we have just alluded to.

‘R-economy’

The proposal I put forth is called R-economy. It is a monetary system using nominative digital money (account entries that are accessed through telematic means), which is created free of interest in order to nourish the production economy, allowing us to build a non-speculative real economy. This proposal is explained in detail in my book Nada está perdido. Un sistema monetario y financiero alternativo y sano (Icaria, 2011) [Nothing is lost: An alternative, healthy monetary and financial system].

Other initiatives propose monetary reform via the creation of parallel or complementary currencies. In 2012, Thomas Mayer, former chief economist of Deutsche Bank, proposed creating a parallel monetary system to solve the problems affecting peripheral countries in the European Union. His proposal for Greece, specifically, is a parallel currency called GEURO, which is explained on page 65 of this document published by the BVMW (German small and medium-sized business association).

Several economists, including Thomas Mayer, have signed a declaration in which they defend the creation of parallel or complementary currencies as the solution to problems facing troubled economies in the euro zone. But this trend is not just the result of monetary problems in the euro zone. Alternative currencies have traditionally provided a solution in times of monetary scarcity. In Switzerland, there is a currency called Wir, which has been operating since 1934, when a group of Swiss business owners launched it as a way to fight the Great Depression. Today it is used by over 60,000 local small and medium-sized businesses. There are studies that attribute the stability of the Swiss production economy to this currency.

Brazil’s central bank decided to support the creation of complementary currencies, after realizing the beneficial effects of a social currency created by an association in the region of Fortaleza, later named Banco Palmas. The city of Bristol in the UK has also launched a parallel currency called the Bristol Pound. The mayor of Bristol opted for receiving 100% of his salary in this currency.

Cryptocurrencies

Besides this mostly social trend, whose purpose is to find monetary solutions in the context of a recession, there are also other innovative monetary solutions that deserve a separate category. Most notable are the so-called cryptocurrencies, such as Bitcoin, which is created by decrypting computer codes. They are P2P currencies with the ability to escape government control, in which the social component is reduced to the acceptance of being a part of the community that uses them. More information in this article. 

Susana Martín Belmonte

Susana Martín Belmonte

And we must not forget corporate currencies, which predominantly pursue profit for the companies that create them. Amazon has created the Amazon Coin for the consumption of applications and services related to the Kindle Fire. Facebook and the Second Life virtual environment also issued their own currencies in the past. Air miles and loyalty schemes that enable customers to earn exchangeable points for products, as a result of consuming a series of products or services of a particular brand, are also parallel monetary systems, and this trend is growing.

In spite of the fact that lack of liquidity is currently the prime reason for using alternative currencies, the real challenge is not just to fill the liquidity gap the real economy is suffering from at the moment. During the run on Argentinian banks, known as el corralito, the country generated numerous exchange schemes with complementary accounting units. Few of them have survived, unfortunately, and the formula for assigning credit continues to be the same in most of the world. This formula has proven to be the cause of the Great Recession we find ourselves in. The real challenge is monetary reform: creating a monetary and financial system that, beyond acting as a liquidity stopgap in the current situation, transcends the circumstantial to become structural, by establishing a different way of assigning credit, a different way of creating money that does not cause financial crises, recessions or any other problems that today’s monetary system generates, which I have not described in this article.

Article translated by Arianne Sved and Susa Oñate – Guerrilla Translation!

Original Spanish article published in Alternativas Económicas 

Traducción comunicativa vs traducción semántica

Convesations

Imagen: Gwen Vanhee

Parte de nuestro cometido en Guerrilla Translation es compartir traducciones lo más fieles posibles al material original que seleccionamos. Uno de los criterios que utilizamos es preguntarnos: “…Si el autor o autora original hablara español perfecto y conociera este trasfondo cultural tan bien como nosotros… ¿Cómo hubiera escrito ese mismo artículo?”

Teniendo esto en cuenta, hoy presentamos una contribución de nuestro colaborador Manuel Troncoso Cabeza sobre los conceptos de traducción comunicativa y semántica expuestos por el teórico de la traducción Peter Newmark.


Una buena traducción puede iluminar el original y revelar todo lo que el autor de la lengua fuente quería expresar. Así, existen traducciones de gran calidad que transmiten con exactitud el mensaje original, logrando un equilibrio perfecto entre dos lenguas, dos mundos de distinta experiencia histórica y cultural. Cuando se ve una traducción semejante, se puede decir que estamos ante una obra de arte.”

La teoría de la traducción es el marco de referencia para traducir y valorar una traducción. Ella sirve para identificar y definir cualquier problema de traducción, para valorar todos los factores que hay que tener en cuenta a la hora de afrontar ese problema, para relacionar todos los posibles procedimientos de traducción, y finalmente, para recomendar el más adecuado y la traducción que más se ajuste al original.

Bajo esta perspectiva, una de las aportaciones más importantes a la teoría de la traducción es la del análisis de los conceptos de traducción comunicativa versus traducción semántica aportada por Peter Newmark, teórico de la traducción, que establece las siguientes diferencias entre ambos tipos de traducción:

1ª. La traducción comunicativa trata de producir en el receptor de un texto un efecto lo más cercano posible al que obtienen los lectores del texto original (también se define así la equivalencia dinámica).

2ª. La traducción semántica, como indica su nombre, intenta reproducir el significado contextual exacto del original, tan cerca como permitan las estructuras semánticas y sintácticas de la segunda lengua (la lengua término).

Si existe un problema de interpretación, la traducción comunicativa debe enfatizar el efecto del mensaje, antes que el contenido del mismo. Una es más directa, más efectiva y simple, mientras que la otra es más concentrada, más conceptual y se dirige al pensamiento más que a la intención del transmisor. Por ejemplo: en “Dog that bites”, la traducción comunicativa diría “¡Cuidado con el perro!” o “¡Perro peligroso!” La traducción semántica, en cambio, atendería al concepto y traduciría “Perro que muerde; que como se ve, es una traducción literal, pero más fría. El autor, Newmark, considera la traducción semántica inferior a la comunicativa, ya que pierde fuerza y emotividad. La comunicativa, al contrario disipa la ambigüedad del texto, puesto que pretende que el lector de la lengua término obtenga la misma sensación que obtenía el de la lengua fuente.

Como se observa por lo anteriormente expuesto, el problema de la traducción se centra en el hallazgo de términos equivalentes para la lengua término, definir y encuadrar estos términos y establecer los modelos correspondientes. Por lo tanto se plantea el problema de cuál es el grado de equivalencia ideal.

Las épocas, modas, tendencias y estilos hacen que varíen constantemente los grados de equivalencia. Unas veces se pone de moda la traducción literal (estaríamos entonces frente a la traducción semántica) y otras la traducción comunicativa, e incluso un cambio total del texto. Lo ideal sería conseguir una versión literal que reproduzca las mismas sensaciones del texto original; pero claro, esto rara vez se consigue debido a las peculiaridades de cada lengua.

Sin apartarnos del tema que nos ocupa que es la diferencia entre dos modos distintos de enfocar la traducción, vemos que la situación ideal se produce cuando coinciden los dos métodos. Sin embargo, Newmark, ahondando más en el problema, llega a establecer ocho categorías diferentes en cuanto a modelos de la teoría de la traducción entre las cuales están incluidas la comunicativa y la semántica. En cualquier caso todas son ilustrativas de los tipos de traducción que se pueden plantear; bien sea atendiendo a su contenido conceptual o a su contenido formal. Estas categorías son:

a) Palabra por palabra o interlinear. Coloca la versión de la lengua término debajo de la de la lengua fuente, sin variar el orden. Por ejemplo: “This is a pen” = Esto es un lápiz. Se usa, este método, para averiguar los mecanismos de la lengua fuente, o como preparación para una traducción difícil.

b) Literal, convierte las construcciones gramaticales de la lengua fuente en las de la lengua término. Se utiliza como proceso previo a la traducción; identifica los problemas para solucionarlos después.

c) Fiel, intenta reproducir el significado contextual preciso del original dentro de los límites establecidos por las estructuras gramaticales de la lengua término. Trata de ser lo más fiel posible a las intenciones y al propósito del escritor.

d) Semántica, contempla más los valores estéticos del original, es más flexible con el significado de manera que su versión no tenga repeticiones, juegos de palabras y asonancias, y admite la excepción creativa.

e) Adaptación, es la más libre de las formas de traducción y se emplea en poesía y obras teatrales.

f) Libre, es la que reproduce el contenido sin la forma del original. Suele ser una paráfrasis más extensa que la del original; apenas puede considerarse una traducción.

g) Idiomática, reproduce el mensaje del original pero tiende a deformar los matices del significado, al dar preferencia a los modismos y al lenguaje coloquial.

h) Comunicativa, de ésta ya nos hemos ocupado en el tema y que como se ha dicho intenta ofrecer exactamente el significado contextual del texto original, de modo que tanto el contenido como el lenguaje sean fácilmente comprensibles por el lector.

Pero ¿qué método o métodos son los que cumplen el ideal de la Teoría de la Traducción?, es decir: la precisión y la economía. Para Newmark, únicamente, el semántico y el comunicativo cumplen los objetivos propuestos. La traducción semántica se usa para textos expresivos y la comunicativa para textos informativos y vocativos; la primera es personal e individual y la segunda social.

En conclusión podemos decir que existen una gran variedad de clasificaciones y criterios en los modelos de traducción. Pero a pesar de ello, hay una coincidencia común: una buena traducción puede iluminar el original y revelar todo lo que el autor de la lengua fuente quería expresar. Así, existen traducciones de gran calidad que transmiten con exactitud el mensaje original, logrando un equilibrio perfecto entre dos lenguas, dos mundos de distinta experiencia histórica y cultural. Cuando se ve una traducción semejante, se puede decir que estamos ante una obra de arte.